Kuwait Petroleum Corporation (KPC) declaró fuerza mayor y este jueves empezó a recortar su producción de petróleo, en medio del bloqueo de los envíos desde Oriente Medio por octavo día consecutivo a causa de la guerra con Irán.
La medida amplía las reducciones previas de petróleo y gas en Irak y Qatar, mientras la interrupción del tránsito por el estrecho de Ormuz afecta la principal ruta energética del mundo. Ese paso concentra cerca del 20% del suministro global de petróleo y gas natural licuado.
Analistas del mercado anticipan que Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí también podrían verse obligados a reducir producción en los próximos días, a medida que se agote su capacidad de almacenamiento de crudo.
La petrolera estatal kuwaití activó la cláusula de fuerza mayor, según un aviso comercial al que tuvo acceso Reuters, después de aplicar un recorte en la producción de crudo y en el volumen procesado por sus refinerías debido al conflicto en Oriente Medio.
KPC no precisó el alcance de la reducción. En febrero, Kuwait produjo alrededor de 2,6 millones de barriles diarios de crudo.
La compañía señaló que el ajuste respondió a una medida de precaución y que revisará la situación conforme evolucionen los hechos. También indicó que mantiene capacidad para restablecer los niveles de producción cuando las condiciones lo permitan.
En el aviso, KPC atribuyó la decisión a lo que describió como amenazas explícitas de Irán contra el paso seguro de buques por el estrecho de Ormuz, los ataques continuos iraníes contra Kuwait y la “casi total ausencia” de embarcaciones disponibles en el Golfo Arábigo para transportar crudo y productos refinados.
La empresa rechazó comentar el contenido del documento.
KPC es uno de los principales exportadores de nafta hacia Asia y también un gran proveedor de combustible de aviación para el noroeste de Europa. La nafta sirve como materia prima en la producción de petroquímicos.
