La Casa Blanca expuso este lunes una lista de objetivos de guerra contra Irán más amplia que la formulada horas antes por el secretario de Estado, Marco Rubio, al incorporar el debilitamiento de los aliados regionales de Teherán y la meta de impedir que el país obtenga un arma nuclear.
Durante una rueda de prensa, la secretaria de prensa Karoline Leavitt afirmó que “los objetivos de la Operación Furia Épica [son] destruir la marina iraní, destruir sus misiles balísticos, desmantelar su infraestructura de producción de misiles y drones, debilitar significativamente a sus proxies y evitar que Irán obtenga nunca un arma nuclear”.
La enumeración difiere de la presentada previamente por Rubio, quien había sostenido que Washington había sido claro sobre los fines de la guerra. Según el jefe de la diplomacia estadounidense, esos objetivos eran destruir la marina de Irán, destruir la fuerza aérea de Irán y destruir los programas de misiles y drones iraníes.
En esa declaración anterior, Rubio no incluyó ni el respaldo de Irán a sus proxies ni el programa nuclear entre los objetivos expuestos por Estados Unidos.
La referencia a la fuerza aérea iraní, en cambio, apenas ha aparecido en declaraciones de otros funcionarios estadounidenses aparte de Rubio, en un contexto en el que no suele considerarse una amenaza significativa.
Consultada además por la reapertura del estrecho de Ormuz, Leavitt señaló que la administración trabaja para conseguirlo, aunque subrayó que no se trata de un “objetivo central” de la guerra.
