La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, criticó a Israel por impedir al Patriarca Latino de Jerusalén celebrar la misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro y calificó la decisión como una “violación de la libertad religiosa”.
En un mensaje publicado en redes sociales, Kallas sostuvo que la actuación de la policía israelí también quebranta “las protecciones de larga data que rigen los lugares sagrados”.
Israel justificó la medida por la falta de espacios protegidos en la zona, en el contexto de una prohibición nacional de concentraciones impuesta ante los frecuentes ataques con misiles de Irán.
“La decisión de la policía israelí de impedir al Patriarca Latino de Jerusalén entrar en la Iglesia del Santo Sepulcro el Domingo de Ramos constituye una violación de la libertad religiosa y de las protecciones de larga data que rigen los lugares sagrados”, afirma.
“La libertad de culto en Jerusalén debe garantizarse plenamente, sin excepción, para todas las confesiones. El carácter multirreligioso de Jerusalén debe protegerse”, añade Kallas, sin pronunciarse sobre la justificación esgrimida por Israel para adoptar esta medida.
