Las autoridades libanesas reclamaron a la embajada de Ucrania en Beirut la entrega de un hombre refugiado en la sede diplomática al que acusan de integrar una célula del Mossad israelí que preparaba asesinatos y atentados con bomba en los suburbios del sur de la capital, según dijeron a AFP un alto funcionario de seguridad y una fuente de Hezbolá.
El jefe de la Seguridad general, Hassan Choukeir, declaró a AFP que “la embajada de Ucrania en el Líbano se puso en contacto con nosotros el 10 de marzo solicitando que autorizáramos a su ciudadano… que estaba allí y había perdido su pasaporte, a salir por el aeropuerto de Beirut”.
“Tras comprobar su nombre y fotografía, nos dimos cuenta de que es buscado por la justicia libanesa y es objeto de varias órdenes de búsqueda e investigación de las agencias de seguridad libanesas”, añadió Choukeir.
Según el responsable, el Estado libanés notificó a la embajada que debía entregarlo. También afirmó que el hombre era “buscado por su participación en una célula perteneciente al Mossad israelí que planeaba asesinatos y atentados con bomba en los suburbios del sur de Beirut”.
Una fuente de Hezbolá identificó al sospechoso como un sirio-palestino con ciudadanía ucraniana. De acuerdo con esa versión, fue detenido en septiembre después de estacionar una motocicleta en la carretera que conduce al aeropuerto de Beirut y atraviesa los suburbios del sur, zona considerada bastión del grupo terrorista respaldado por Irán.
La motocicleta “estaba plantada con un artefacto explosivo disfrazado de batería”, afirmó la fuente, que pidió el anonimato por tratarse de asuntos de seguridad.
Esa misma fuente sostuvo que Hezbolá mantuvo retenido al hombre hasta el inicio de su guerra con Israel a principios de este mes. Añadió que el 6 de marzo el ejército israelí atacó un edificio en los suburbios del sur situado junto al lugar en el que estaba detenido, circunstancia que le permitió escapar y llegar a la embajada ucraniana.
La Seguridad general libanesa aseguró además que arrestó a cinco presuntos integrantes del mismo grupo que operaban con el sospechoso y que los puso a disposición de la justicia.
La embajada de Ucrania no respondió a las solicitudes de comentarios de AFP.
Líbano e Israel siguen oficialmente en guerra desde hace décadas. En ese contexto, los servicios de seguridad libaneses han detenido a decenas de sospechosos de colaborar con Israel, muchos de ellos captados por internet tras el colapso económico que comenzó en 2019.
En octubre, una fuente judicial dijo a AFP que más de 30 personas habían sido arrestadas bajo sospecha de facilitar a Israel información precisa sobre instalaciones de Hezbolá y sobre los movimientos de miembros del grupo terrorista durante la guerra anterior con Israel en 2023 y 2024.
En casos anteriores, los condenados por trabajar para Israel recibieron penas de hasta 25 años de prisión.
