El secretario de Guerra de EE. UU., Pete Hegseth, insinuó que los aliados árabes del Golfo de EE. UU. podrían sumarse a los ataques contra Irán, al afirmar que están “pasando a la ofensiva”. “Lo que estamos viendo ahora mismo es una respuesta en la región a la beligerancia de Irán”, sostuvo.
“Nos están tendiendo la mano a diferentes niveles”, añadió Hegseth, “ya sea pasando a la ofensiva, como están haciendo, o concediéndonos acceso adicional, bases y sobrevuelos, estamos trabajando muy estrechamente y colaborando con ellos”. En su exposición, vinculó esos contactos con la dinámica regional generada por la conducta de Irán.
El funcionario también afirmó que ninguno de los objetivos de Estados Unidos en Irán “se basa en el apoyo o el armamento de ninguna fuerza en particular”. La declaración respondió a una pregunta sobre informes que señalan que Estados Unidos planea armar a una insurrección kurda iraní.
En ese contexto, Hegseth recalcó que el enfoque de Washington no depende del respaldo a actores específicos dentro de Irán. Sus comentarios se produjeron mientras aludía a distintos niveles de cooperación con aliados del Golfo, incluidos permisos operativos como el acceso, las bases y los sobrevuelos.
