El almirante estadounidense Brad Cooper, jefe del Mando Central y responsable de las fuerzas de EE. UU. en Oriente Medio, declara ante reporteros que los ataques iraníes con misiles balísticos disminuyeron un 90% desde el primer día de la guerra entre EE. UU. e Israel contra Irán. Añade que las acciones con drones bajaron un 83%.
“Dicho esto, seguimos vigilantes”, subraya Cooper. Además, sostiene que los ataques estadounidenses contra la marina iraní se han “intensificado”. Según su recuento, las fuerzas de EE. UU. han hundido hasta ahora más de 30 barcos de Irán, incluido “un buque portadrones iraní de un tamaño aproximado al de un portaaviones de la Segunda Guerra Mundial”.
“Y mientras hablamos, está en llamas”, afirma Cooper. También asegura que el presidente de EE. UU., Donald Trump, asignó a los militares “otra tarea: arrasar, o nivelar, la base industrial de misiles balísticos de Irán. Así que no solo estamos golpeando lo que tienen, estamos destruyendo su capacidad de reconstruir”.
Cooper remarca que, conforme progresa la operación, EE. UU. continuará “desmantelando sistemáticamente la capacidad de producción de misiles de Irán de cara al futuro, y eso está absolutamente en marcha”. “Esto va a llevar algo de tiempo, pero nuestras fuerzas están bien abastecidas… y estamos absolutamente listos para llevar a cabo esta misión de manera decisiva”.
También declara que “estamos luchando para ganar. Mediante el poder de combate combinado de EE. UU. e Israel, seguiremos diezmando la capacidad de Irán de proyectar poder fuera de sus fronteras”. En febrero, Cooper se sumó por primera vez a conversaciones indirectas entre EE. UU. e Irán en Omán, y apareció con su uniforme de gala.
