Citigroup pidió a sus empleados en París y Fráncfort que trabajen desde casa como medida de precaución, en medio del refuerzo de la seguridad en bancos estadounidenses tras el ataque frustrado contra una sucursal de Bank of America en la capital francesa la semana pasada.
“La seguridad de nuestros empleados es nuestra máxima prioridad, y estamos tomando las medidas necesarias para mantener a nuestros empleados a salvo”, declaró el jueves una portavoz de Citigroup. “Los empleados en París/Fráncfort están trabajando de forma remota, como medida de precaución”, añadió.
La decisión coincidió con un despliegue policial frente a las oficinas de Goldman Sachs en París, en el octavo distrito y cerca de los Campos Elíseos, según una fuente policial.
Ese operativo forma parte de una vigilancia reforzada para proteger intereses estadounidenses y lugares de la comunidad judía en Francia, ante la preocupación por posibles ataques relacionados con la guerra en Oriente Medio.
Las autoridades francesas han imputado a cuatro personas —un joven adulto y tres menores— y las han enviado a prisión preventiva después de que colocaran un artefacto explosivo ante una oficina de Bank of America en París antes del amanecer del sábado.
La Fiscalía Nacional Antiterrorista de Francia (PNAT) sostuvo que el caso podría estar vinculado a un grupo terrorista poco conocido con posibles lazos con Irán, aunque todavía no ha establecido una conexión firme.
Harakat Ashab al-Yamin al-Islamiya, o Movimiento Islámico de los Compañeros de la Derecha, reivindicó ataques contra comunidades judías en el Reino Unido, Bélgica y Países Bajos.
Al menos 14 ataques han tenido como objetivo a instituciones judías en Europa, Canadá y Estados Unidos desde el 28 de febrero, fecha en la que Estados Unidos e Israel iniciaron una campaña de bombardeos en Irán para desestabilizar su régimen y destruir sus programas de misiles balísticos y nucleares.