Arabia Saudí, Qatar y Omán lideraron los esfuerzos para convencer al presidente estadounidense Donald Trump de que no atacara Irán, por temor a “graves repercusiones en la región”, según ha declarado a la AFP un alto funcionario saudí.
El trío del Golfo “lideró un largo y frenético esfuerzo diplomático de última hora para convencer al presidente Trump de que diera a Irán la oportunidad de demostrar sus buenas intenciones”, afirma el funcionario, bajo condición de anonimato.
“Las comunicaciones siguen en curso para consolidar la confianza ganada y el buen espíritu actual”, añade.
