El ministro del Interior de Turquía informó que seis terroristas del Estado Islámico y tres agentes de policía murieron tras un enfrentamiento armado en el noroeste del país. La declaración oficial situó el balance mortal dentro de una operación antiterrorista desarrollada por fuerzas de seguridad nacionales.
El tiroteo tuvo lugar el lunes en la provincia de Yalova, al sur de Estambul. La policía irrumpió en una vivienda utilizada como escondite por los operativos del grupo. El operativo motivó el despliegue inmediato de refuerzos especializados en la zona, procedentes de territorios cercanos.
Fuerzas especiales de la vecina provincia de Bursa acudieron para apoyar la intervención. Además de los muertos, ocho agentes de policía y un vigilante nocturno sufrieron heridas. El ministro del Interior, Ali Yerlikaya, ofreció estos datos a periodistas durante una comparecencia oficial tras el operativo.
El enfrentamiento se trasladó a las calles del vecindario y elevó las medidas de seguridad. Cinco escuelas cerraron por la jornada, según NTV. Las autoridades suspendieron gas natural y electricidad, además de prohibir el acceso de civiles y vehículos como acción preventiva durante la operación.
La semana pasada, la policía ejecutó redadas simultáneas y detuvo a 115 presuntos miembros que planeaban ataques navideños y de Año Nuevo. Funcionarios señalaron llamados contra no musulmanes. ISIS cometió ataques mortales en Turquía, incluido 2017, e inspiró el atentado antisemita de Sídney, con quince muertos y cuarenta heridos.
