El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este jueves que no existe un “plazo” para poner fin a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada hace tres semanas, y dejó en manos del presidente Donald Trump la decisión sobre cuándo detener la ofensiva.
“No querríamos fijar un plazo definitivo”, dijo Hegseth durante una conferencia de prensa. Según añadió, la campaña militar “va muy bien encaminada” y la decisión final corresponderá a Trump.
“En última instancia, será a elección del presidente cuando digamos: “Oye, hemos logrado lo que necesitábamos””, sostuvo.
Hegseth también se refirió a un informe que señala que el Pentágono pidió al Congreso más de$200.000 millones en financiación adicional para cubrir el costo de la guerra.
“En cuanto a los$200.000 millones, creo que esa cifra podría cambiar. Obviamente hace falta dinero para matar a los malos”, declaró el jefe del Pentágono.
Después agregó: “Estamos volviendo al Congreso y a la gente allí para asegurarnos de que estemos debidamente financiados por lo que se ha hecho, por lo que quizá tengamos que hacer en el futuro”.
Junto a Hegseth compareció el principal jefe militar de Estados Unidos, el general Dan Caine, quien detalló parte del armamento empleado contra Irán y contra fuerzas aliadas de Teherán en la región.
Caine indicó que los A-10 Warthog, aeronaves concebidas para apoyo aéreo cercano, están “cazando y destruyendo embarcaciones de ataque rápido” en el estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave que Irán cerró de facto al tráfico naval tras el comienzo de la guerra.
El general también señaló que helicópteros AH-64 Apache operan en Irak para golpear a milicias alineadas con Irán y agregó que algunos aliados de Washington ya empezaron a usar esas aeronaves de ataque para derribar drones unidireccionales lanzados por fuerzas iraníes.
