El secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, rechazó ofrecer un calendario para las operaciones estadounidenses en Irán. “Cuatro semanas, dos semanas, seis semanas, podría adelantarse, podría retrasarse”, afirmó en una rueda de prensa al ser consultado por la estrategia de salida de EE. UU.
Ante el temor de que Washington termine arrastrado a otro conflicto enquistado en Oriente Medio, Hegseth subrayó que el presidente estadounidense, Donald Trump, conservará plena libertad de acción sobre la duración de la Operación Epic Fury. Señaló que esa definición no queda sujeta a una fecha prefijada.
Trump barajó varias fechas posibles para el cierre de la Operación Furia Épica. Primero sostuvo que podría concluir en dos o tres días, luego habló de cuatro semanas y, después, de cuatro o cinco semanas, con la misma insistencia en que el plazo podría ampliarse o reducirse.
Hegseth afirmó que en este momento no hay tropas estadounidenses sobre el terreno, aunque evitó descartar esa opción. Sostuvo que cerrar públicamente esa posibilidad equivaldría a ofrecer pistas al enemigo. Con ello, mantuvo abierta la alternativa de un despliegue.
Al ser preguntado por el ataque inicial del ejército israelí que acabó con la vida del líder supremo iraní, Alí Jamenei, Hegseth respondió que Israel “hizo un gran trabajo en el contexto de esa operación”. Añadió esa valoración al referirse a los primeros movimientos de la ofensiva.
