El presidente de Líbano, Joseph Aoun, afirmó ante tres embajadores escandinavos que Israel no logrará sus objetivos en territorio libanés por medio de ataques militares, según la versión difundida por las autoridades libanesas.
La declaración se produjo en medio de la nueva escalada en la frontera, después de que Hezbolá reanudara la semana pasada sus ataques con cohetes y drones contra el norte de Israel. Desde entonces, Israel ha golpeado posiciones del grupo respaldado por Irán en distintas zonas del Líbano y ha matado a más de 200 de sus combatientes.
Aoun expresó la “total disposición” de Líbano a retomar negociaciones con Israel para abordar “los puntos esenciales de seguridad necesarios para detener la peligrosa escalada israelí”.
El mandatario también dejó una advertencia dirigida a Hezbolá y a sus aliados al sostener que el Ejército libanés continuará confiscando armas cuando existan condiciones para hacerlo.
Aoun agregó que cualquier intento de atacar al Ejército libanés “se alinea, directa o indirectamente, con los objetivos de aquellos que trabajan para arrastrar al Líbano a la guerra regional en curso”.
Según el presidente, esa conducta pasa por alto la voluntad de la mayoría de los libaneses, a quienes describió como una población agotada por las guerras y sus consecuencias, y decidida a defender el derecho exclusivo del Estado a tomar decisiones sobre la guerra y la paz.
