El Kremlin condenó lo que calificó como el “asesinato” de dirigentes iraníes en ataques aéreos de Estados Unidos e Israel, un día después de que Irán confirmara que Ali Larijani, asesor principal del difunto líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, murió en Teherán.
“Condenamos de manera inequívoca cualquier acción destinada a atentar contra la integridad física, o incluso a asesinar o eliminar, a miembros de la dirección del Irán soberano e independiente, así como a los de otros países. Condenamos tales acciones”, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, a periodistas al ser consultado sobre la reacción de Rusia ante la muerte de Larijani.
Rusia, que construyó y ayuda a operar la única central nuclear de Irán, ha criticado con dureza los ataques aéreos estadounidenses e israelíes contra ese país, uno de sus socios más cercanos.
Moscú también reclamó un alto el fuego inmediato y la apertura de negociaciones.
