Miles de exiliados iraníes salieron a las calles de ciudades de Europa y América tras confirmarse la muerte del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, en el ataque estadounidense-israelí iniciado la semana pasada. La televisión estatal iraní confirmó el domingo la muerte de Jamenei, y el ejército israelí ratificó el hecho. La noticia desató concentraciones de apoyo a un cambio de régimen en Irán y choques entre grupos enfrentados en Ámsterdam y Nueva York.
En Dam Square, en Ámsterdam, se realizó este sábado una manifestación masiva en Dam Square, en Ámsterdam en la que los asistentes reclamaron un cambio de gobierno en Irán. Entre banderas iraníes e israelíes, los participantes expresaron su respaldo a la guerra y al pueblo iraní, y exigieron la liberación del país del actual régimen. Frente a ellos se reunió también un grupo propalestino en rechazo a Israel.

Mariama Bahrami, una de las organizadoras de la protesta en Ámsterdam, declaró que la movilización respaldaba “un Irán libre con el príncipe Reza Pahlavi”. También agradeció al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y al pueblo de Israel por su actuación. “Estamos a vuestro lado porque nuestro objetivo es el mismo”, afirmó. Según dijo, la desaparición de “los terroristas” abriría la puerta a la libertad tanto para los iraníes como para los israelíes. En su intervención, reiteró su apoyo a Netanyahu y le pidió que no se detuviera.
“un Irán libre con el príncipe Reza Pahlavi”.
Horas después, en Washington Square Park, en Nueva York, se registraron enfrentamientos en Washington Square Park, en Nueva York durante una concentración en memoria de Jamenei. De acuerdo con los reportes, unas 200 personas acudieron al lugar con banderas iraníes para participar en una ceremonia en homenaje al líder iraní y a “todos los mártires del imperialismo estadounidense”.

Al lugar llegaron también manifestantes contrarios con banderas de Estados Unidos e Israel, que lanzaron consignas contra los asistentes, entre ellas “El comunismo ha muerto”. La Policía de Nueva York intervino tras los choques verbales entre ambos grupos. Al menos tres personas fueron detenidas. Los agentes separaron a los bandos en varias ocasiones hasta que el acto terminó, hacia las 3 de la madrugada, hora de Israel.
“Estamos a vuestro lado porque nuestro objetivo es el mismo”.
La muerte de Jamenei, que estuvo durante cuatro décadas al frente de la República Islámica, fue recibida con celebraciones espontáneas entre comunidades iraníes en el exilio. En Berlín, Ámsterdam, Londres, Roma y otras ciudades europeas, así como en distintos puntos de Estados Unidos y Canadá, se repitieron escenas de júbilo inmediatamente después de conocerse la eliminación de uno de los dirigentes de la revolución islámica y uno de los principales arquitectos del régimen por el que muchos de esos exiliados abandonaron Irán.
En esas concentraciones destacaron las banderas de Israel y la presencia visible de israelíes y judíos, que en los últimos meses se habían sumado a los llamamientos en favor de un interés común: derribar al régimen iraní, al que consideran tiránico, represor con su propia población y enemigo declarado del Estado de Israel.
