Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos y la tensión en la región, ante la posibilidad de que estalle una guerra, están siendo ampliamente cubiertas por los medios de los países del Golfo, que temen encontrarse en el centro mismo de la guerra.
Según el periódico Qatarí Al-Arabi Al-Jadid, durante los diez días transcurridos entre las negociaciones en Omán y la última ronda en Ginebra, no hubo indicios de que Teherán hubiera suavizado su postura o abandonado sus líneas rojas. Sostiene de manera constante que negociará con Estados Unidos únicamente sobre el tema nuclear y se niega firmemente a incluir el programa de misiles o cuestiones regionales que estén sobre la mesa.

En relación con la cuestión nuclear, Teherán también fijó varias líneas rojas, encabezadas por su negativa a detener por completo el enriquecimiento de uranio. Esto ocurre mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exige que no enriquezca uranio en absoluto y que también limite su programa de misiles.
En paralelo, el periódico Qatarí también presentó las declaraciones del experto iraní Salman Kadiwar, quien expresó pesimismo y advirtió que aceptar las exigencias estadounidenses equivaldría a una “rendición y negación de su esencia e identidad” y que “el estallido de una guerra ahora es más probable que no”.

El periódico muestra la disposición de Irán a negociar junto con las amenazas y la presión militar por parte de Estados Unidos, mientras resalta el endurecimiento de las posturas estadounidenses.
Según el canal Al Jazeera, también Qatarí, la ronda de negociaciones en Ginebra entre Estados Unidos e Irán no produjo un avance, y subraya las brechas y la tensión entre las partes.

Las conversaciones se celebraron en un contexto de amenazas militares mutuas: Irán realizó maniobras y presentó misiles de crucero, y el líder supremo Jamenei advirtió que “Estados Unidos podría ser alcanzado por un golpe del que no se recuperará”, mientras Trump reforzó su presencia militar frente a las costas de Irán.
El canal destacó que la principal brecha entre las partes en la negociación es la exigencia estadounidense de un cese total del enriquecimiento de uranio, mientras Irán está dispuesto a concesiones limitadas, pero rechaza un cese total y permanente, y exige el levantamiento de sanciones y un acuerdo “justo e igualitario”.

En los medios saudíes se percibe un enfoque más moderado en la cobertura de las negociaciones y los desarrollos regionales, con énfasis en presentar la secuencia de los acontecimientos y posiciones diversas.
El canal Al Arabiya reiteró en sus titulares la tensión percibida: “Las conversaciones de Ginebra llegaron tras semanas de tensión entre Washington y Teherán, a raíz de protestas que inundaron Irán el pasado enero, durante las cuales murieron miles, lo que agravó las amenazas estadounidenses”, con énfasis reiterado en las posturas iraníes, como resaltar las líneas rojas de Irán: “No renunciará a la energía nuclear por la paz”.

En el canal saudí también siguieron subrayando las amenazas y la continuidad del refuerzo militar por ambas partes, expresados mediante declaraciones recíprocas e intercambio de amenazas, en un contexto de acumulación militar estadounidense en la región, y destacando la posición de Teherán de que “su derecho al enriquecimiento de uranio no está sujeto a negociación”.
