Haim Levy, presente en Bondi Beach, relata al Canal 12 que estaba con su esposa y sus dos hijos cuando estallaron los disparos en el evento de Janucá. Dice que el ambiente cambió en segundos y que el miedo se apoderó del lugar.
“De repente vi humo y escuché crujidos [de disparos]. No podía saber si estaba en el aire o hacia el público. Pero quedó claro de inmediato que algo [terrible] estaba ocurriendo”.
Levy afirma que ordenó huir apenas entendió la gravedad. “Le dije a mi mujer: ‘¡Corre!’ Ella agarró a nuestra hija. Corría con mi hijo. Me escondí con mi hijo detrás de un coche. Si ves las imágenes de los terroristas cerca de un puente, verás que había coches aparcados allí. Durante unos 20 minutos escuchamos disparos sobre nuestras cabezas. Tras unos 20 minutos, conseguí saltar una valla (con mi hijo) y llegar a nuestro coche, encontrar a mi mujer y volver a casa a toda prisa”.
El testigo, que asegura haber crecido en Israel, describe lo que llama un “antisemitismo insano” en Australia y sostiene que el desenlace resultaba previsible. “Estaba claro que algo así iba a pasar. Nunca imaginé que estaría allí con mi mujer y mis hijos”.
Levy responsabiliza al gobierno australiano por lo que considera un desamparo de la comunidad judía. Asegura que el entorno se volvió inseguro y que la respuesta oficial no ha estado a la altura, según su percepción, tras el episodio en Bondi Beach.
Añade que su hijo de dos años lloró mientras se ocultaban y que intentó callarlo por temor a que los terroristas lo oyeran y se acercaran a matarlos. “Gracias a Dios que sobrevivimos, cuando las balas volaban en todas direcciones. Parecía interminable”.
