El presidente estadounidense Donald Trump dio luz verde a la Operación Furia Épica contra Irán después de que Washington recibiera información de inteligencia que señalaba que la República Islámica desplegaría sus misiles balísticos de manera preventiva o de forma simultánea a cualquier acción estadounidense contra Teherán, según declaró un alto funcionario de Estados Unidos.
“El presidente decidió que no iba a quedarse de brazos cruzados y permitir que las fuerzas estadounidenses en la región absorbieran los ataques de misiles convencionales”, afirmó el alto funcionario estadounidense durante una rueda de prensa con los periodistas.
“Teníamos un análisis que básicamente nos decía que si nos quedábamos de brazos cruzados y esperábamos a que nos atacaran primero, el número de víctimas y los daños serían sustancialmente mayores que si actuábamos de forma preventiva y defensiva para evitar que se produjeran esos lanzamientos”, afirmó el alto funcionario estadounidense.
“No podemos seguir viviendo en un mundo en el que estas personas poseen misiles y también la capacidad de fabricar 100 al mes de forma perpetua, para abrumar cualquier defensa potencial”, continuó el funcionario estadounidense.
“No vamos a ser rehenes de ellos, y no vamos a permitir que nos ataquen primero, porque eso habría aumentado considerablemente el riesgo para nuestras tropas en la región y para nuestros aliados”, añadió.
El alto funcionario estadounidense afirmó que la Administración Trump consideraba la “ambición” de Irán de contar con armas nucleares como una amenaza de largo plazo y, al mismo tiempo, veía el actual arsenal de misiles de Teherán, capaz de alcanzar bases militares estadounidenses en toda la región, como una amenaza “a corto plazo” que supone “un riesgo intolerable para Estados Unidos”.
