El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la guerra en Gaza terminó, aunque reconoció “pequeñas llamas” aún activas en el terreno.
Israel ejecuta ataques casi diarios en la Franja contra lo que define como operativos terroristas que violan el alto el fuego. El ministerio de Salud administrado por Hamás informó más de 570 muertos gazatíes desde el inicio del cese de hostilidades de octubre.
Trump sostuvo que Hamás entregará sus armas y advirtió que, si no lo hace, enfrentará una respuesta “dura”. También rechazó la idea de que los combatientes del grupo busquen morir en su enfrentamiento con Israel.
El mandatario reiteró elogios a Hamás por la recuperación de los cuerpos de los rehenes restantes desde Gaza y dijo que el mundo espera una decisión del grupo, al presentar ese factor como el principal obstáculo inmediato para la reconstrucción.
