En Davos, el presidente de Estados Unidos, Trump, aseguró que pidió al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu que “dejara de atribuirse el mérito” del sistema antimisiles Cúpula de Hierro, al sostener que “es nuestra tecnología” y no un desarrollo propio de Israel durante su intervención pública.
Esta afirmación es incorrecta. La Cúpula de Hierro, empleada sobre todo frente a cohetes y misiles de corto alcance, nació como un proyecto desarrollado exclusivamente por compañías de defensa israelíes. La financiación sustancial de Estados Unidos y cierta cooperación con firmas estadounidenses aparecieron con posterioridad.
Trump insistió con estas palabras: “Lo que hicimos por Israel fue increíble”, afirma Trump. “Pero eso no es nada comparado con lo que tenemos previsto para Estados Unidos, Canadá y el resto del mundo. Vamos a construir una cúpula sin igual. Lo hicimos por Israel y, por cierto, le dije a Bibi: “Bibi, deja de atribuirse el mérito de la cúpula, esa es nuestra tecnología””.
Trump impulsa además un escudo defensivo propio para Estados Unidos, denominado Golden Dome. La iniciativa, con un coste estimado de 175 $000 millones, busca frenar amenazas de China y Rusia mediante una constelación de satélites destinada a detectar, seguir e interceptar misiles entrantes de largo alcance.
