El presidente de EE. UU., Donald Trump, sostiene que la mayor oleada de ataques en Irán todavía no se produce. “Ni siquiera hemos empezado a golpearlos con fuerza. La gran oleada ni siquiera ha ocurrido. La grande llega pronto”, declara Trump a CNN, al referirse a la evolución del conflicto.
Consultado por un calendario para la Operación Furia Épica, Trump responde: “No quiero ver que se prolongue demasiado. Siempre pensé que serían cuatro semanas. Y vamos un poco adelantados al calendario”. Ayer, afirmó que su estimación era de cuatro a cinco semanas para el desarrollo previsto de la operación.
Trump señala que EE. UU. adopta medidas fuera del ámbito militar dirigidas al pueblo iraní, sin ofrecer más detalles. En el balance que realiza, admite que la “mayor sorpresa” de la guerra han sido los ataques de Irán contra sus vecinos árabes, un giro que, según él, alteró las previsiones iniciales.
“Les dijimos [a los Estados árabes atacados]: “Nosotros nos encargamos”, y ahora quieren luchar. Y están luchando agresivamente. Iban a estar muy poco involucrados y ahora insisten en estar involucrados”, afirma Trump. Presenta esa respuesta como un cambio de postura de esos países respecto del grado de participación que anticipaban.
Según Trump, el líder supremo Ali Jamenei se reunió con su círculo íntimo para desayunar cuando los ataques alcanzaron su complejo en Teherán, tras considerar que no corrían riesgo a plena luz del día. En otra entrevista, Trump detalla su interpretación del objetivo y del ritmo de esa fase de la campaña.
“Fueron 49 líderes los que fueron eliminados. Eso iba a llevar cuatro semanas, pensábamos, deshacernos del liderazgo iraní. Y siempre, ya sabe, si se esconden, es mucho más que cuatro semanas. Y se habrían estado escondiendo”, le dice Trump a Fox News. Añade: “Nos sorprendimos cuando oímos lo que estaba pasando. Sabíamos exactamente qué estaba ocurriendo y dónde”.
Sobre quién podría asumir un nuevo liderazgo en Irán, Trump afirma que no lo sabe. “Tal vez tengan suerte y consigan a alguien que sepa lo que está haciendo”. “No saben quién está al mando. Es un poco como la cola del desempleo”, sostiene, al describir la incertidumbre que atribuye a la situación interna del país.
The New York Times informó a principios de este mes de que Jamenei puso en marcha planes detallados para su sucesión y cadenas de mando de emergencia en caso de que él, u otros altos dirigentes, fueran asesinados en posibles ataques estadounidenses o israelíes, elevando al veterano lealista Ali Larijani para gestionar la crisis.
