La administración del presidente estadounidense Donald Trump sigue buscando una figura con la que pueda trabajar en Irán, pero tiene claro que el hijo exiliado del antiguo sha no es una opción, según distintos reportes citados por medios estadounidenses.
Trump ha minimizado en varias ocasiones la posibilidad de que Reza Pahlavi encabece Irán tras la guerra, al considerar que no tiene arraigo en el país porque vive fuera desde que era niño. En cambio, el presidente estadounidense ha dicho que prefiere encontrar a alguien dentro de Irán dispuesto a colaborar con Washington.
Según las versiones publicadas, Estados Unidos ha puesto recientemente su atención en el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf. Sin embargo, se le considera demasiado próximo al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, un vínculo que hace poco probable que acepte las exigencias de Washington.
Sobre Pahlavi, un funcionario estadounidense dijo a Politico: “¿Ahora se pone a Reza Pahlavi? Dios, no… Creció fuera. Es lo último que querrías instalar allí. Eso significaría el caos”.
Un segundo funcionario confirmó al mismo medio que Pahlavi “no está sobre la mesa”.
The New Yorker añadió que Trump y sus asesores se han referido a Pahlavi como el “príncipe perdedor”.
