El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evitó comprometerse con un calendario definitivo para el fin de la guerra con Irán y afirmó que el conflicto terminará cuando él lo sienta “en mis huesos”.
En una entrevista concedida el viernes a Fox News Radio, Trump dijo que no espera una guerra larga, aunque sostuvo que solo él sabrá cuándo debe terminar. La Casa Blanca, sin embargo, ha emitido señales dispares sobre la duración de la campaña, mientras altos funcionarios han planteado escenarios que van desde unos días hasta varios meses.
Trump expresó confianza en un desenlace cercano, pero también admitió que la ofensiva podría prolongarse de manera indefinida si así lo exige la situación. En ese contexto, rechazó las preocupaciones por una posible escasez de municiones.
“Nadie tiene la tecnología ni las armas que tenemos nosotros”, le dijo al entrevistador de Fox News Brian Kilmeade. “Vamos muy por delante del calendario. Muy por delante”.
Más tarde insistió en que Estados Unidos dispone de recursos suficientes para sostener la guerra. “Munición prácticamente ilimitada. La estamos usando, la estamos usando. Podemos seguir para siempre”, aseguró.
Aunque dejó claro que la decisión final dependerá de su criterio personal, Trump señaló que consulta con sus principales asesores, entre ellos el secretario de Guerra Pete Hegseth, el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente JD Vance.
En una declaración enviada a Politico, la portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, respaldó esa postura. “La Operación Furia Épica continuará hasta que el presidente Trump, como comandante en jefe, determine que los objetivos de la Operación Furia Épica, incluido que Irán ya no represente una amenaza militar, se han alcanzado plenamente”, dijo.
El miércoles por la noche, a su regreso de un mitin en Kentucky, Trump dijo ante periodistas que Irán está siendo diezmado y se encuentra “prácticamente al final de la línea”. Aun así, descartó un cierre inmediato de la guerra.
“No les queda Marina. No les queda Fuerza Aérea. No tienen sistemas de control. ¡Estamos recorriendo ese país a campo traviesa con total libertad!”, declaró.
Durante su discurso en Kentucky, el mandatario sostuvo que Estados Unidos debe “terminar el trabajo” en la guerra con Irán y afirmó que la magnitud del ataque tomó por sorpresa a Teherán.
“No saben qué demonios les cayó encima. No lo saben. Los golpeó el ejército estadounidense; no lo saben. Dicen: ‘¿Qué demonios está pasando?’ No esperaban nada como esto”, dijo.
Trump añadió que busca evitar que Washington tenga que regresar a un nuevo enfrentamiento en pocos años. “No queremos tener que volver cada dos años. Porque algún día llegará un momento en que no me tendrán a mí como presidente”, afirmó.
Antes de esas declaraciones, Trump ya había dicho a Axios que la guerra podría concluir pronto, al asegurar que la campaña militar ha causado daños extensos sobre objetivos iraníes. Según su versión, la ofensiva ha sido tan amplia que “prácticamente no queda nada que atacar”.
“La guerra va genial. Vamos muy por delante del calendario”, le dijo a Axios. “Hemos hecho más daño del que creíamos posible, incluso en el período original de seis semanas”.