Trump confirma que dio a Irán un plazo para un acuerdo nuclear y advierte que su gobierno considerará un ataque militar si lo rechaza.
Ultimátum, despliegue y presión disuasiva de EE. UU. en el Golfo Pérsico
En el Despacho Oval, Donald Trump confirmó ante periodistas un plazo comunicado a Teherán para alcanzar un acuerdo sobre el programa nuclear y otras cuestiones estratégicas. Advirtió que, si ese plazo vencía sin resultados, su administración evaluaría un ataque militar contra la República Islámica. Presentó ese mensaje como parte de una estrategia de presión y dejó abierta la posibilidad de acciones limitadas si persistía la ausencia de avances verificables por parte del gobierno iraní.
El anuncio coincidió con el envío de activos navales estadounidenses al Golfo Pérsico, encabezados por el portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de ataque. El Pentágono describió el movimiento como el mayor destinado a la región desde la intervención en Venezuela a inicios de ese mes. Según la Casa Blanca, la escala del despliegue buscó un efecto disuasivo sobre el cálculo operativo en el área de operaciones de Oriente Medio y respaldó la presión diplomática.
Washington elevó la presión para inducir negociaciones y asoció la presencia militar con la prevención de errores de cálculo. De forma paralela, Irán sostuvo posiciones defensivas reforzadas tras meses de tensiones acumuladas, según reportes difundidos a nivel internacional. Las autoridades iraníes ajustaron dispositivos en zonas sensibles y destacaron la necesidad de proteger instalaciones estratégicas ante posibles acciones limitadas. La situación consolidó una fase de alta vigilancia y mensajes públicos con advertencias y condiciones incompatibles.

Funcionarios de defensa presentaron el despliegue como un medio para sostener preparación y capacidad de respuesta rápida en el estrecho de Ormuz. La administración afirmó que la combinación de presión y presencia debía impulsar un canal de diálogo sin renunciar a opciones militares. La lectura iraní indicó una amenaza directa y reafirmó medidas defensivas. Ninguna de las partes señaló concesiones tangibles, mientras la flota avanzó hacia posiciones cercanas a la costa con una postura de alerta.
Condiciones exigidas por Washington para un acuerdo con Irán
- Prohibición total del enriquecimiento de uranio en territorio iraní bajo supervisión internacional.
- Exportación del uranio existente a un tercer país con control del OIEA.
- Límite de trescientos misiles de largo alcance en el arsenal iraní.
- Reducción del financiamiento a aliados como Hezbolá y los hutíes.
Retiro del JCPOA, sanciones y escalada nuclear hasta 2025
En 2018, la administración Trump retiró a Estados Unidos del Plan de Acción Integral Conjunto, firmado en 2015 para limitar el enriquecimiento de uranio en Irán a cambio de alivio de sanciones económicas. El Departamento de Estado argumentó que el pacto no abordaba con suficiencia el desarrollo de misiles balísticos ni el apoyo a grupos armados en Siria, Líbano, Yemen e Irak. Tras esa decisión, Washington reimpuso medidas punitivas y redujo severamente el ingreso petrolero iraní.
Para 2020, esas medidas habían reducido las exportaciones petroleras de Teherán en más de un ochenta por ciento, según datos de la Agencia Internacional de Energía. Como respuesta, Irán incrementó el enriquecimiento de uranio y alcanzó niveles del sesenta por ciento de pureza en 2023. La Agencia Internacional de Energía Atómica describió ese nivel como cercano al requerido para material de grado armamentístico, sin evidencia directa de un programa de armas en curso.
En 2025, negociaciones indirectas en Ginebra bajo mediación de la Unión Europea concluyeron sin avances después de cinco rondas. Washington exigió la eliminación total de existencias de uranio enriquecido y límites estrictos a misiles con alcances superiores a dos mil kilómetros. El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní rechazó esas condiciones en comunicados emitidos en abril. La distancia entre posiciones consolidó un escenario adverso para un retorno al marco del acuerdo multilateral de 2015.

Teherán sostuvo que su programa respondía a fines pacíficos y energéticos, mientras Washington insistió en restricciones cuantificables y verificables. El OIEA mantuvo reportes técnicos sobre centrifugadoras, niveles de pureza y acceso a instalaciones, con énfasis en trazabilidad. El deterioro acumulado redujo incentivos para concesiones unilaterales y elevó la incertidumbre regional. Ese cuadro dejó espacio para opciones de presión militar limitada como instrumento de negociación, sin un plan de invasión terrestre declarado por la administración estadounidense.
Cronología y despliegues de enero de 2026 con respuestas de Irán
La secuencia de enero de 2026 se abrió con protestas internas por escaseces económicas y restricciones sociales en Irán. El gobierno respondió con fuerza y generó miles de detenciones, según informes de Amnistía Internacional basados en videos verificados y testimonios. El 9 de enero, Donald Trump difundió una advertencia en Truth Social, pidió a los manifestantes que documentaran abusos y tomaran instituciones, canceló cualquier diálogo hasta el cese de ejecuciones y prometió costos para los responsables.
El 11 de enero, el Departamento de Defensa confirmó el envío de una flota con el USS Abraham Lincoln, destructores con misiles Tomahawk y aviones F-35. La ruta se extendió desde el Atlántico hasta el estrecho de Ormuz y el plan fijó un plazo de dos semanas. Informes del Comando Central describieron rotaciones con capacidad de ataque de precisión en un radio de mil quinientos kilómetros y citaron impactos contra instalaciones nucleares en junio de 2025.

El 13 de enero, Trump se reunió con su equipo de seguridad nacional y definió objetivos para una posible acción. Los listados incluyeron centros de mando en Teherán y Qom, con opciones de ataques aéreos limitados para reducir riesgos de escalada regional. Ese día, Abbas Araghchi advirtió en Estambul que cualquier agresión convertiría bases regionales e israelíes en objetivos legítimos y citó como antecedente el intercambio de misiles con Israel en 2024.
Ejercicios iraníes de diciembre de 2025 mostraron pruebas de misiles con alcances de mil ochocientos kilómetros, según datos satelitales del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos. El 15 de enero, Trump reiteró que había puesto a Irán en aviso de un golpe muy duro si continuaban las ejecuciones. Después de ese mensaje, el Comando Central incrementó el despliegue con submarinos nucleares en el Golfo para tareas de vigilancia y apoyo a decisiones en tiempo real.
Demandas finales, entorno regional y balance al cierre de enero de 2026
El 26 de enero, Trump describió una situación cambiante tras una fuerza naval de gran tamaño y afirmó que Teherán deseaba negociar. Fuentes del Departamento de Estado detallaron demandas: prohibición del enriquecimiento en suelo iraní, exportación del uranio existente a un tercer país bajo supervisión del OIEA, tope de trescientos misiles de largo alcance y reducción de apoyos a aliados armados. Irán había calificado esos términos como inaceptables en 2025.
El 28 de enero, el presidente publicó en Truth Social una advertencia directa: “El próximo ataque será mucho peor. No hagan que eso suceda de nuevo”, con referencia a ataques previos, y añadió que el tiempo se agotaba de manera real. El ministerio de Defensa iraní respondió al día siguiente con movilización de reservas y despliegue de baterías S-400 adquiridas a Rusia en 2024, con capacidad de interceptar amenazas a altitudes de hasta treinta kilómetros.

El 29 de enero, Trump confirmó en el Despacho Oval el plazo comunicado a Irán y afirmó: “Solo ellos lo saben con certeza”. Fuentes del Congreso, incluidos senadores republicanos, señalaron que cualquier avance nuclear provocaría autorización para ataques adicionales. El presidente sostuvo que las unidades navales debían permanecer en el mar, cerca de Irán, y mencionó una flotilla en ruta. Informes destacaron cinco mil marinos, noventa aeronaves y operaciones continuas de setenta y dos horas.
El 30 de enero, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos pidieron contención en el Consejo de Cooperación ante riesgos para rutas que trasladan veinte millones de barriles diarios por Ormuz. La ONU instó a diálogos con base en la resolución 2231. El OIEA reportó cuatro mil centrifugadoras activas en Natanz y Fordo, con aumento de quince por ciento. Al cierre del mes, la flota quedó a doscientas millas, hubo ejercicios y crecieron patrullas en el Golfo.
