El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirma que EE. UU. e Israel “siguen demoliendo totalmente al enemigo, muy por delante del calendario previsto”. Durante un acto en la Casa Blanca, sostiene: “Estamos destruyendo más misiles y capacidad de drones de Irán cada hora que pasa”, y añade que EE. UU. hundió 24 barcos iraníes en tres días.
Trump asegura que se destruyó el 60% de los misiles de Irán y el 64% de sus lanzadores de misiles. “Pero son duros y quieren pelear”, afirma, mientras reitera que funcionarios iraníes llaman a EE. UU. con la intención de alcanzar un acuerdo. Horas antes, el ministro de Exteriores de Irán negó que eso ocurriera.
El mandatario dice que, en cualquier caso, no le interesa un acuerdo. También recuerda que su administración anunció ayer medidas destinadas a mantener bajos los precios del petróleo en medio de la guerra. “Es inminente una acción adicional para reducir la presión sobre el petróleo, y el petróleo parece haberse estabilizado prácticamente”, declara.
Trump reconoce de nuevo que es probable que los precios suban a causa de la guerra. A continuación, vuelve a pedir a todos los miembros de las fuerzas de seguridad de Irán que depongan las armas a cambio de inmunidad o afronten una muerte inmediata. Al pueblo iraní le dice: “Van a tener una oportunidad, después de todos estos años, de recuperar su país”.
“También instamos a los diplomáticos iraníes en todo el mundo a solicitar asilo y a ayudarnos a dar forma a un Irán nuevo y mejor, con un gran potencial”, declara Trump, en el primer llamamiento de este tipo. “Estados Unidos se asegurará de que quienquiera que lidere el país a continuación, Irán no amenazará a Estados Unidos ni a sus vecinos”.
El presidente lamenta que, incluso antes de que comenzara la guerra, Irán tenía sus misiles apuntando a países de Oriente Medio que ni siquiera fueron hostiles con la República Islámica. “Iban a por todo Oriente Medio, y entonces llegamos nosotros. Les reventamos la fiesta”, afirma Trump.
