Trump afirma que fuerzas de EE. UU. capturaron a Maduro en Caracas con heridos, pero sin muertos durante una incursión militar vista en directo.
Trump detalla la captura, heridos y condiciones del operativo en Caracas
El 3 de enero de 2026, Donald Trump afirmó que fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro en Caracas, con “unos cuantos” heridos y ninguna baja. Lo dijo en una entrevista telefónica con Fox News, en la que aseguró haber visto en directo el momento de la aprehensión. Según su relato, el operativo tuvo lugar en una “fortaleza” con fuerte custodia y estructuras con acero macizo, lo que subrayó al describir las medidas de seguridad del recinto.
En esa conversación, el presidente describió que siguió cada fase “como si viera un programa de televisión” y reiteró que ningún integrante estadounidense murió. Añadió que “un par” de efectivos resultó alcanzado y regresó con un estado considerado satisfactorio. Insistió en que el lugar presentaba “acero macizo por todas partes”, una referencia a las condiciones del complejo, al que caracterizó como un objetivo fuertemente defendido por personal y barreras físicas.
Interrogado sobre el nivel de resistencia, Trump atribuyó el resultado a la velocidad y contundencia del ingreso. Se reservó pormenores operativos y subrayó que los equipos heridos recibieron atención médica adecuada. Hasta el cierre de su intervención, la Casa Blanca no difundió un balance detallado de lesionados y el presidente insistió en la ausencia de bajas. Anunció que ofrecería más precisiones en una comparecencia posterior con declaraciones y respuestas adicionales.
El mandatario vinculó la acción con una campaña más amplia contra estructuras de narcotráfico. Afirmó que su administración ya había ejecutado acciones contra embarcaciones y elevó la presencia militar en áreas marítimas cercanas. Según su versión, la operación terrestre se integró a esa presión sostenida y avanzó con rapidez. También afirmó que siguió la incursión mediante transmisión en tiempo real y que, pese a la violencia del ingreso, no registró pérdidas de vidas estadounidenses.

Claves del operativo y efectos inmediatos
- Fecha y medio: 3 de enero de 2026, entrevista telefónica con Fox News.
- Balance de fuerzas estadounidenses: heridos “unos cuantos”, sin bajas.
- Traslado posterior: extracción en helicóptero hacia un buque anfibio en el Caribe (USS Iwo Jima).
- Escenario en Caracas: explosiones, aeronaves a baja altura y cortes eléctricos.
- Restricción aérea: la FAA prohibió el uso del espacio venezolano a operadores de EE. UU.
Incursión en Caracas con explosiones y extracción hacia el USS Iwo Jima
Trump calificó la operación como un “ataque a gran escala” contra Venezuela realizado en la madrugada. Reportes y testimonios locales indicaron detonaciones en varios puntos de Caracas y vuelos de aeronaves a baja altura. En sectores del sur se registraron cortes eléctricos. Imágenes desde distintos barrios mostraron columnas de humo y actividad aérea, mientras equipos de emergencia se desplazaron hacia zonas afectadas por explosiones en instalaciones y áreas cercanas al entramado militar.
Durante la noche y la madrugada, los reportes señalaron detonaciones en instalaciones clave del área metropolitana. Destacaron los alrededores del aeródromo generalísimo Francisco de Miranda, conocido como La Carlota, y el complejo de Fuerte Tiuna. En paralelo, varios sectores del sur de la ciudad enfrentaron interrupciones del suministro eléctrico. Las descripciones de primera hora incluyeron sobrevuelo persistente y movimientos de unidades en puntos estratégicos próximos a bases y nodos logísticos.

Según Trump, la aprehensión ocurrió en un complejo fuertemente defendido. El traslado se efectuó de inmediato en helicóptero hacia un buque anfibio estadounidense en el Caribe. Medios con acceso a funcionarios indicaron que la nave implicada fue el USS Iwo Jima, con un paso previo a un eventual traslado a Nueva York. La secuencia se orientó a evitar contraataques, con despegue rápido y enlace directo entre el punto de extracción y la plataforma naval.
Funcionarios estadounidenses citados por medios nacionales señalaron que una unidad de operaciones especiales del Ejército, conocida como Fuerza Delta, ejecutó la detención. Las versiones describieron irrupción, aseguramiento del objetivo y extracción aérea en cadena. Trump sostuvo que observó el desarrollo en tiempo real. También precisó que los efectivos heridos recibieron atención y se encontraban en buen estado, con retorno al dispositivo sin que el mando reportara muertes entre los participantes.
Respuestas de Venezuela, mensajes oficiales y reacciones internacionales
Tras conocerse la acción, autoridades venezolanas difundieron mensajes en medios estatales y plataformas oficiales. La vicepresidenta Delcy Rodríguez exigió “prueba de vida” y la ubicación del presidente y de su esposa, Cilia Flores. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, publicó un video con un llamado a resistir la presencia de tropas extranjeras en territorio venezolano y anunció que recababan información sobre eventuales víctimas y daños asociados a la operación.
En paralelo, el gobierno convocó a la población a movilizarse y a activar planes de defensa. La comunicación oficial describió la operación como una agresión que vulneró la soberanía nacional. Las autoridades instaron a fuerzas políticas y sociales a concentrarse en las calles y a ejecutar medidas de resguardo de la infraestructura estratégica, con énfasis en servicios sensibles y nodos que, según sus mensajes, requerían vigilancia para prevenir daños adicionales.

En horas posteriores, gobiernos y organismos internacionales difundieron comunicados con referencias al principio de respeto a la integridad territorial y a las normas del derecho internacional. Las posiciones mostraron divergencias notables entre capitales. Algunas autoridades convocaron reuniones de emergencia en foros multilaterales para evaluar la situación y coordinar respuestas diplomáticas, mientras otros actores limitaron su postura a llamados generales a la contención y a la protección de civiles en el corto plazo.
En el plano interno, dirigentes y funcionarios vinculados al oficialismo reiteraron la continuidad de la administración y la vigencia de las estructuras de mando. Al mismo tiempo, solicitaron información sobre la localización y el estado de Nicolás Maduro y de su esposa. La vicepresidenta insistió en conocer el paradero del mandatario y señaló que aguardaban comunicaciones de actores internacionales sobre el curso de los acontecimientos y las consecuencias inmediatas en desarrollo.
Antecedentes judiciales en Estados Unidos y programa de recompensas
El trasfondo judicial remite a las acusaciones penales presentadas por el Departamento de Justicia el 26 de marzo de 2020. Ese día, fiscales federales imputaron a Nicolás Maduro por presunta conspiración de narcoterrorismo, tráfico de drogas y otros cargos. El fiscal del Distrito Sur de Nueva York detalló que se atribuía a Maduro y a exfuncionarios venezolanos una asociación con las FARC para introducir cocaína en territorio estadounidense mediante esquemas transnacionales.
Documentos de 2020 citados en el caso describieron una presunta estructura criminal integrada por antiguos altos cargos venezolanos. Las piezas procesales aludieron a redes de protección institucional que, según los fiscales, facilitaron envíos de cocaína hacia Estados Unidos. Los señalamientos incluyeron uso de rutas y cobertura logística que excedía ámbitos locales. Las autoridades comunicaron esos elementos en conferencias y notas oficiales difundidas por el Departamento de Justicia y la fiscalía de Nueva York.

Además de las imputaciones, la diplomacia estadounidense ofreció en 2020 una recompensa por información que condujera al arresto o a la condena de Nicolás Maduro. Fuentes oficiales actualizaron después esas cifras dentro del Programa de Recompensas contra el Narcotráfico. En 2025, comunicaciones públicas mencionaron incrementos en los montos ofrecidos por datos que facilitaran la captura, como parte de esfuerzos coordinados con agencias de seguridad y fiscalías federales en Estados Unidos.
Ese marco judicial sirvió de referencia para la acción descrita por Trump. Las acusaciones difundidas en 2020, que incluyeron cargos de narcotráfico y uso de armas, permanecieron como punto central del caso en la jurisdicción del Distrito Sur de Nueva York. Las autoridades presentaron esas piezas procesales como sustento de medidas orientadas a ubicar y detener a los acusados, con cooperación entre agencias y unidades especializadas en objetivos de alto valor.
Restricciones de la FAA y evolución de avisos sobre el espacio aéreo
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos emitió un aviso que prohibió a aerolíneas y operadores estadounidenses utilizar el espacio aéreo venezolano. La medida respondió a “actividad militar en curso” y a riesgos para la seguridad del vuelo. La restricción afectó rutas comerciales en el Caribe y obligó a reprogramar itinerarios, de acuerdo con reportes especializados y comunicados posteriores que circularon durante las primeras horas tras la operación y sus impactos en la región.
La cronología inmediata incluyó un incremento de advertencias aeronáuticas en semanas previas. La FAA ya recomendaba cautela al sobrevolar la Región de Información de Vuelo de Maiquetía, identificada como SVZM, por condiciones inestables y actividad militar cercana. Tras los hechos del 3 de enero, la autoridad trasladó el énfasis desde la recomendación hasta una prohibición temporal para operadores de Estados Unidos, con parámetros de vigencia específica y revisión periódica programada.

Las restricciones impactaron rutas que cruzan el norte de Suramérica y conectan con el Caribe. Operadores ajustaron planificaciones de vuelo y modificaron escalas para evitar el espacio venezolano, con desvíos que añadieron tiempos y exigencias logísticas. Empresas aéreas comunicaron cambios de itinerario a pasajeros y equipos, mientras despachos especializados registraron reconfiguraciones de corredores habituales. La medida permaneció sujeta a evaluación, con actualizaciones previstas según el desarrollo de la situación regional.
En semanas anteriores, los avisos de la autoridad aeronáutica ya advertían riesgos y solicitaban prudencia a quienes cruzaran la región. Después de los hechos del 3 de enero, esas alertas se transformaron en una prohibición temporal para operadores estadounidenses, con vigencia acotada y sujeción a revisión. El alcance incluyó vuelos comerciales y operaciones chárter, con excepciones limitadas bajo autorizaciones específicas y coordinación regulatoria, según la evolución del entorno operativo y de la seguridad.
