El presidente Recep Tayyip Erdogan realizó visitas oficiales a Arabia Saudita y Egipto en febrero de 2026 con el objetivo de consolidar vínculos económicos y tratar la estabilidad regional. En el vuelo de regreso desde El Cairo el 5 de febrero, Erdogan habló con periodistas sobre la labor diplomática turca ante las tensiones entre Estados Unidos e Irán.
La Dirección de Comunicaciones de la Presidencia de la República de Turquía divulgó la transcripción de esas palabras. En el texto, Erdogan sostuvo que su gobierno adopta todas las medidas necesarias para evitar que esas fricciones desemboquen en un nuevo conflicto en la región. También resaltó los pasos de diálogo de ambas partes.
La transcripción indicó que Erdogan planteó que los mandatarios de Estados Unidos e Irán celebren reuniones directas una vez terminadas las negociaciones iniciales en niveles inferiores. Según el documento, el presidente turco remarcó la importancia de sostener contactos y mantener abierto el intercambio diplomático para contener la escalada.
La Presidencia de la República de Turquía impulsó reuniones previas que enmarcaron ese posicionamiento. El 30 de enero de 2026, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, viajó a Estambul y mantuvo conversaciones con el ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, y después con el presidente Erdogan.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán emitió un comunicado en el que presentó esas sesiones como consultas sobre asuntos regionales, incluidas las dinámicas con Estados Unidos. Esos contactos antecedieron las negociaciones previstas entre representantes estadounidenses e iraníes en Mascate, Omán, el 6 de febrero de 2026, con una sede y fecha acordadas.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Omán informó que las delegaciones usarían Mascate para avanzar en discusiones sobre el programa nuclear iraní y medidas asociadas. A la vez, el Departamento de Estado de Estados Unidos comunicó en una disponibilidad de prensa del secretario Marco Rubio, del 4 de febrero de 2026, que su representación asistiría a esos encuentros.
Rubio señaló que la delegación estadounidense, encabezada por el enviado Steve Witkoff, participaría en las conversaciones. Indicó que Washington busca tratar el enriquecimiento de uranio por parte de Irán, señalado por reportes técnicos de la Agencia Internacional de Energía Atómica de 2025 como superior al 60 por ciento, y el arsenal de misiles balísticos.
El secretario añadió que los misiles balísticos iraníes registraron alcances de hasta 2000 kilómetros en pruebas oficiales iraníes de 2024. También dijo que el temario abarca el respaldo iraní a grupos aliados en Oriente Medio y el manejo interno de protestas, en un contexto donde registros de la ONU contabilizaron más de 500 detenciones en enero de 2026.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, en un anuncio del ministro Araghchi del 4 de febrero, fijó que Teherán limita las conversaciones al programa nuclear y rechaza condiciones previas vinculadas a misiles. Araghchi agradeció a Omán por las facilidades logísticas y afirmó que Irán está dispuesto a mostrar flexibilidad en el enriquecimiento de uranio.
Araghchi vinculó esa disposición a protocolos del Tratado de No Proliferación Nuclear, ratificado por Irán en 1970. Esa postura difiere de la de Estados Unidos, que exige un paquete integral con base en resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU de 2023, las cuales contemplan restricciones a transferencias de tecnología misilística.
Turquía sostuvo canales activos con ambas partes, como reflejaron las comunicaciones diplomáticas de enero. En paralelo, el contrato de cooperación turco-egipcio firmado durante la visita de Erdogan fijó una meta de comercio bilateral de $15 mil millones y priorizó mecanismos orientados a la paz regional, en línea con precedentes de mediación turca en disputas de 2024.
Un escenario plausible, a la luz de patrones diplomáticos previos, plantea que las conversaciones en Omán impulsen protocolos de verificación técnica para reducir riesgos de escalada. La Presidencia turca siguió el proceso y, en la transcripción, Erdogan reiteró que el diálogo evita el caos. Omán actualizó el 5 de febrero que las delegaciones confirmaron su llegada.
