La Unión Europea planteó el martes ampliar la prohibición de exportaciones hacia Irán, enfocada en tecnología para drones y misiles, tras una represión letal contra manifestantes. Así lo anunció la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al referirse a la respuesta comunitaria frente a la violencia estatal.
“Europa se solidariza plenamente con las valientes mujeres y hombres de Irán que están arriesgando sus vidas para exigir libertad para ellos mismos y para las futuras generaciones”, escribió von der Leyen en X. En el mismo mensaje añadió: “Hoy proponemos prohibir exportaciones adicionales de tecnologías críticas de drones y misiles”.
Von der Leyen señaló además que la UE prepara nuevas sanciones contra los responsables de la “continua y brutal represión” ejercida frente a las protestas que estremecieron a la República Islámica, como parte de un paquete de medidas en evaluación dentro de las instituciones europeas.
La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, afirmó ante el Parlamento Europeo que las restricciones sobre drones y misiles “limitarán aún más la capacidad de Irán para alimentar la continua agresión de Rusia contra Ucrania”, aludiendo al suministro militar iraní
Las protestas en Irán surgieron a finales de diciembre por la presión económica y derivaron en el mayor desafío al poder iraní en años. La dimensión real de la represión permanece oculta por un apagón de internet que ya se extiende por once días.
Pese a las restricciones informativas, la ONG Iranian Human Rights asegura haber confirmado que 3.428 manifestantes fueron asesinados por fuerzas de seguridad. El líder supremo, el ayatolá Jamenei, declaró que “varios miles” murieron, mientras el Sunday Times citó al menos 16.500 víctimas.
Según medios locales y observadores, las autoridades iraníes continuaron con detenciones masivas tras las manifestaciones, a pesar de la presión internacional creciente, lo que refuerza las críticas externas sobre la respuesta del Estado frente al descontento social.
La UE ya sancionó a varios cientos de funcionarios iraníes por represiones anteriores y por el respaldo de Teherán a la guerra de Rusia contra Ucrania, iniciada en febrero de 2022, ampliando gradualmente el alcance de sus medidas restrictivas.
El bloque prohibió también la exportación de componentes que podrían usarse en la fabricación de drones y misiles. Irán suministró a Rusia drones de ataque empleados en bombardeos contra infraestructuras y objetivos civiles en distintas zonas de Ucrania.
En abril de 2024, los líderes europeos acordaron nuevas sanciones contra productores iraníes de drones y misiles tras el ataque sin precedentes de Teherán contra Israel, que elevó la tensión regional y activó una respuesta diplomática coordinada.
Irán lanzó una oleada de drones y misiles contra Israel, con daños limitados tras la intercepción de la mayoría. El ataque respondió a un presunto golpe israelí contra el consulado iraní en Damasco que mató a siete miembros de la Guardia Revolucionaria.
Desde entonces, las sanciones se renovaron anualmente, la última el 25 de julio del año pasado, cuando se extendieron hasta julio de 2026, manteniendo la presión europea sobre el programa militar iraní y sus acciones exteriores.
