El director ejecutivo de la petrolera estatal emiratí ADNOC, Sultan Al Jaber, afirmó que el estrecho de Ormuz sigue cerrado de facto y reclamó a Irán que lo reabra sin condiciones y asuma la responsabilidad por los daños causados tras los ataques a instalaciones.
En una publicación en LinkedIn, Jaber sostuvo que la vía marítima, afectada desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, no está abierta a la navegación normal y que el tránsito continúa limitado.
“Irán ha dejado claro —tanto a través de sus declaraciones como de sus acciones— que el paso está sujeto a permisos, condiciones e influencia política. Eso no es libertad de navegación. Eso es coacción”, escribió Jaber, que además de dirigir ADNOC es ministro de Industria y Tecnología Avanzada de Emiratos Árabes Unidos.
Según el ejecutivo, el acceso al estrecho está siendo restringido, condicionado y controlado.
Jaber añadió que los productores de energía necesitan recuperar cuanto antes la capacidad de operar con normalidad. “Los productores de energía deben poder restablecer la producción a gran escala de forma rápida y segura. En ADNOC, hemos cargado los buques y ampliaremos la producción dentro de las limitaciones que nos imponen los daños que hemos sufrido”.