Una semana de marchas de comerciantes y estudiantes se extendió por varias ciudades, con choques, detenciones masivas, participación de menores y una moneda en mínimos.
Cifras de víctimas, detenciones y alcance nacional de las protestas
Al menos 16 personas murieron durante una semana de protestas por la inflación y el desplome del rial, según HRANA, que también registró 582 detenidos; Hengaw elevó la cifra de muertos a 17. Las marchas, iniciadas por comerciantes y tenderos y luego adoptadas por estudiantes, se extendieron a ciudades de varias provincias, incluido Teherán. Autoridades y mandos policiales anunciaron operativos contra organizadores y administradores de cuentas en redes sociales, con reportes de arrestos en ese ámbito.
HRANA contabilizó protestas en 174 puntos de 60 ciudades de 25 provincias y actividades en 18 universidades. La red describió una presencia intensa de fuerzas de seguridad en avenidas y plazas, con uso de cartuchos antidisturbios y gases. También reportó difusión de videos de detenciones violentas. Diversos heridos evitaron acudir a centros médicos por temor a arrestos, de acuerdo con testimonios recogidos por activistas y publicaciones y notas de medios locales e internacionales.
En sus últimos reportes, HRANA subrayó la participación de menores en detenciones. La organización registró 81 arrestos en Yasuy, 70 de ellos menores de 18 años, con traslados a centros de rehabilitación juvenil y a prisiones provinciales. Los listados parciales incluyeron estudiantes y jóvenes detenidos en ciudades del oeste y del centro del país, además de referencias a procesos en Karaj y Qom que afectaron a colectivos universitarios durante la semana.

Medios internacionales informaron alteraciones o reducciones de conectividad a internet durante la semana, en línea con antecedentes de cortes selectivos y bloqueos temporales aplicados por las autoridades en crisis anteriores. Un balance de Al Jazeera, publicado el 3 de enero, mencionó restricciones y recordó el apagón casi total de mediados de 2025 durante la guerra regional, además del uso de la intranet nacional para limitar el acceso a plataformas externas.
Datos clave de muertos, detenciones y extensión territorial
- HRANA reportó 16 muertos y 582 detenidos; Hengaw elevó los muertos a 17.
- Acciones registradas en 174 puntos de 60 ciudades en 25 provincias.
- Actividades en 18 universidades, con presencia policial en áreas centrales.
- En Yasuy se registraron 81 arrestos, 70 de ellos menores de 18 años.
- El rial alcanzó cerca de 1,4 millones por dólar en mercados no oficiales.
Incidentes provinciales y cronología de hechos del 31 dic al 4 ene
Los incidentes más graves se concentraron en localidades del oeste. La agencia semioficial Fars informó que en Azna, Lorestán, murieron tres personas y 17 resultaron heridas durante un asalto a una comisaría. El mismo medio reportó dos muertos en Lordegan, Chaharmahal y Bajtiarí, mientras que la Guardia Revolucionaria comunicó la muerte de un miembro del Basij en Kuhdasht. Hengaw atribuyó además un muerto a disparos en la provincia de Isfahán.
En Malekshahi, Ilam, Hengaw documentó al menos cuatro muertos y más de cuarenta heridos tras fuego real de fuerzas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica contra manifestantes. La organización identificó a las víctimas por su nombre y señaló traslados de heridos al hospital Imam Jomeiní de Ilam. Estos hechos se sumaron a reportes previos en Azna, Lordegan, Kuhdasht e Isfahán y reforzaron la percepción de una escalada en varias provincias.
La cronología dejó hitos. El 31 de diciembre se registraron muertes en Azna e Isfahán y la Guardia Revolucionaria informó la muerte de un miliciano del Basij en Kuhdasht. El 1 de enero, autoridades reportaron dos muertos en Lordegan y marchas en bazares y campus universitarios. El 3 de enero, Hengaw documentó los cuatro muertos de Malekshahi y un aumento de detenciones en Ilam y Kermanshah. El 4 de enero, HRANA publicó su balance.

En Qom, el gobernador informó dos muertos durante disturbios, uno de ellos por la explosión de un artefacto de fabricación casera, según su versión. En Teherán, comerciantes del Gran Bazar y estudiantes universitarios organizaron las primeras marchas contra el encarecimiento de bienes básicos y la pérdida de poder adquisitivo. La policía usó gases lacrimógenos y detuvo a decenas de personas, de acuerdo con activistas y despachos de agencias en varios puntos del centro.
Contexto económico, respuesta estatal y narrativa oficial en disputa
La moneda iraní se depreció hasta aproximarse a 1,4 millones de riales por dólar en mercados no oficiales, según medios europeos que citaron fuentes estatales y testimonios locales. Autoridades económicas y medios internacionales informaron tasas de inflación superiores al 40 % en los últimos meses de 2025, mientras que Reuters situó la inflación por encima del 36 % desde el inicio del año iraní en marzo durante la misma etapa.
El Gobierno declaró un día festivo por una ola de frío en medio de cierres de bazares y paros comerciales. Portavoces oficiales anunciaron reuniones con representantes de comerciantes y gremios para evaluar salidas de corto y mediano plazo. Estas señales de diálogo convivieron con una presencia policial visible en espacios públicos y con reportes de desórdenes en varias ciudades afectados por alzas de precios, con impacto directo en bienes básicos y presupuestos familiares.

El líder supremo, ayatolá Alí Jameneí, afirmó que Irán no cederá ante el enemigo y advirtió que los alborotadores deben ser puestos en su sitio. El jefe de la policía, Ahmad-Reza Radán, indicó que las fuerzas centraron operativos en responsables de convocatorias en el espacio virtual y que practicaron detenciones. La Fiscalía anunció respuesta proporcionada y firme. Medios afines atribuyeron parte de las protestas a grupos hostiles en el exterior y reportaron incautaciones aisladas de armas.
Autoridades insistieron en una distinción entre manifestaciones pacíficas por motivos económicos y disturbios. El Ejecutivo expresó disposición a dialogar con gremios para buscar salidas a corto y mediano plazo. HRANA reportó detenciones de estudiantes con traslados a centros penitenciarios de Karaj y Qom y mencionó la difusión de confesiones forzadas de dos menores detenidas en Isfahán. A 4 de enero, las cifras consolidadas mantuvieron entre 16 y 17 muertos, según las organizaciones.
