Irán lanzó nuevos ataques contra varios países de Oriente Medio pese a haber prometido a sus vecinos del Golfo que no atacaría sus territorios si no se utilizaban para operaciones militares en su contra.
Durante la madrugada sonaron sirenas en Baréin después de que el reino insular fuera blanco de ataques iraníes. Las autoridades locales activaron las alarmas ante la amenaza de proyectiles dirigidos al país.
En Arabia Saudí, el gobierno informó que sus fuerzas interceptaron drones que se dirigían hacia el yacimiento petrolífero de Shaybah, uno de los más grandes del reino. También afirmó haber derribado un misil balístico lanzado contra la base aérea Príncipe Sultán, instalación donde se encuentran desplegadas fuerzas estadounidenses.
En los Emiratos Árabes Unidos, varias explosiones se escucharon en Dubái. El gobierno anunció la activación de las defensas aéreas mientras se investigaban los impactos. Tras sonar las alarmas, los pasajeros que aguardaban sus vuelos en el Aeropuerto Internacional de Dubái fueron trasladados a los túneles del sistema ferroviario interno del aeropuerto para resguardarse.
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron lo que parecía ser un impacto en instalaciones del aeropuerto. Poco después, la aerolínea Emirates anunció la suspensión de todos los vuelos con origen o destino en Dubái hasta nuevo aviso. Sin embargo, horas más tarde la compañía informó que reanudaría sus operaciones.
En paralelo, Irán lanzó desde la medianoche seis salvas de misiles balísticos contra Israel. Las autoridades israelíes informaron que no se registraron heridos tras esos ataques.