El ministro de Exteriores de Irán lanzó una dura diatriba contra el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky tras sus declaraciones en Davos, donde afirmó que la sangrienta represión de protestas en la República Islámica mostraba que, si las autoridades “matan a suficiente gente”, pueden mantenerse en el poder.
Zelensky, cuyo país combate desde hace casi cuatro años una invasión rusa a gran escala, sostuvo en un discurso ante el Foro Económico Mundial que la continuidad del liderazgo clerical iraní constituiría una “señal clara para todo matón”, en referencia al impacto internacional de esa permanencia.
El presidente ruso Vladimir Putin mantiene una alianza con el liderazgo de la República Islámica encabezado por el ayatolá Alí Jamenei y, la semana pasada, conversó por teléfono con el presidente iraní Masoud Pezeshkian, encuentro en el que ambas partes acordaron reforzar los vínculos bilaterales.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, respondió a los comentarios de Zelensky mediante una publicación en inglés en X, en la que lanzó acusaciones y afirmó que el mandatario ucraniano había estado “exprimiendo a los contribuyentes estadounidenses y europeos para llenar los bolsillos de sus generales corruptos”.
“El mundo ya ha tenido suficiente de payasos confundidos, señor Zelensky”, escribió Araghchi, en una aparente alusión a la anterior trayectoria del líder ucraniano como cómico y actor de comedia de amplio reconocimiento internacional.
“A diferencia de su ejército respaldado por extranjeros e infestado de mercenarios, nosotros los iraníes sabemos cómo defendernos y no tenemos necesidad de mendigar ayuda a extranjeros”, añadió el ministro en el mismo mensaje.
Existen combatientes extranjeros en las filas del ejército ucraniano, aunque representan solo una proporción muy reducida dentro del conjunto de las fuerzas armadas del país.
Kiev y los gobiernos occidentales acusan a Irán de suministrar drones y misiles balísticos a Rusia para su empleo en Ucrania, acusación que Teherán ha rechazado de forma reiterada, negando haber enviado armamento a Moscú.
Durante su intervención en Davos, Zelensky pareció aludir a la respuesta a las protestas en Irán como un ejemplo adicional de la falta de reacción occidental ante actos de agresión en el ámbito internacional.
“Se habló mucho de las protestas en Irán, pero se ahogaron en sangre. El mundo no ha ayudado lo suficiente al pueblo iraní, se ha mantenido al margen”, afirmó el presidente ucraniano, al dirigirse al auditorio en inglés.
Zelensky indicó que el inicio de las manifestaciones coincidió con las vacaciones de Navidad y Año Nuevo en Europa, lo que, a su juicio, influyó en la demora de una reacción política coordinada.
“Para cuando los políticos volvieron al trabajo y empezaron a formar una posición, el ayatolá ya había matado a miles”, sostuvo durante su discurso ante los participantes del foro.
“¿En qué se convertirá Irán después de este derramamiento de sangre? Si el régimen sobrevive, envía una señal clara a todo matón: mata a suficiente gente y te mantienes en el poder”, añadió Zelensky.
Las autoridades iraníes han declarado que murieron algo más de 3.000 personas durante las protestas, aunque atribuyen la violencia a “alborotadores” apoyados por Estados Unidos e Israel, según su versión oficial.
Organizaciones de derechos humanos sostienen que la cifra real es considerablemente superior y podría alcanzar hasta 20.000 muertos, y señalan que la verificación resulta extremadamente difícil debido al cierre de internet en Irán desde hace dos semanas.
ONG, entre ellas Amnistía Internacional, han acusado a las fuerzas de seguridad de disparar de forma deliberada contra los manifestantes para sofocar las protestas, que en las últimas semanas han ido perdiendo intensidad.
