Irán y Estados Unidos se reunieron en Mascate con mediación de Omán para tratar el programa nuclear, con disputas por misiles y tensión militar.
Mascate acoge diálogo indirecto y deja dudas sobre su continuidad
Irán y Estados Unidos mantuvieron el viernes conversaciones de alto riesgo en Mascate, Omán, sobre el programa nuclear de Teherán. El inicio se fijó para las 10:00 hora local, pero la agencia iraní Mehr News Agency informó de un retraso cercano a una hora. Los intercambios duraron alrededor de noventa minutos. Después, una caravana que parecía transportar a funcionarios estadounidenses salió del palacio en las afueras de la capital, sin comentarios inmediatos.
Un convoy iraní llegó y se retiró del lugar con anterioridad, y no hubo declaraciones oficiales. Tampoco resultó claro si la salida de ambas caravanas marcó el cierre de las conversaciones por ese día. El palacio quedó vacío tras esos movimientos y la ausencia de delegaciones alimentó dudas sobre una posible continuidad en la misma jornada. La incertidumbre creció mientras las partes evitaban confirmar el siguiente paso. En Mascate, el silencio dominó el recinto.
Más tarde, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Omán confirmó en X que había mediado conversaciones entre Irán y Estados Unidos sobre el programa nuclear iraní. La cartera indicó que el ministro Badr al-Busaidi se reunió por separado con el ministro iraní Abbas Araghchi. Medios iraníes también situaron ese encuentro antes de las negociaciones y lo presentaron como parte de las gestiones previas en Mascate. Según esos reportes, el contacto encajó en el formato indirecto.
Omán añadió que Busaidi sostuvo luego un encuentro con el enviado especial estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff, y con el asesor de la Casa Blanca Jared Kushner, yerno de Donald Trump. La nota oficial describió el papel de Mascate como mediador. Según el anuncio, las consultas se centraron en crear condiciones adecuadas para reanudar negociaciones diplomáticas y técnicas, con el objetivo de una seguridad y estabilidad sostenibles y para asegurar el éxito del proceso.
Hechos verificados durante las conversaciones en Omán
- El inicio previsto a las 10:00 hora local se retrasó cerca de una hora, según Mehr News Agency.
- Los intercambios se extendieron alrededor de noventa minutos, sin comentarios inmediatos al finalizar.
- Omán confirmó en X su papel de mediación mediante reuniones separadas con Abbas Araghchi y con Steve Witkoff y Jared Kushner.
- Tras la salida de las caravanas, el palacio quedó vacío y no hubo confirmación sobre contactos adicionales ese día.
Choque por la agenda: nuclear frente a misiles y temas regionales

Aunque ambas partes expresaron disposición a reactivar la diplomacia, Washington quiere un temario amplio. Marco Rubio dijo el miércoles que las conversaciones deben abarcar el programa nuclear, los misiles balísticos, el apoyo iraní a grupos terroristas aliados en la región y el “trato a su propio pueblo”. Rubio vinculó ese marco a la represión iraní de protestas masivas contra el régimen el mes pasado, con un saldo sangriento según sus declaraciones previas al contacto.
En contraste, Irán afirmó que Abbas Araghchi y Steve Witkoff debían tratar solo la cuestión nuclear en Mascate, sin extender el diálogo a misiles u otros asuntos. Antes del encuentro, Araghchi aludió a la guerra de 12 días entre Israel e Irán en junio, en la que Estados Unidos atacó objetivos nucleares iraníes hacia el final. El contacto, confirmado a última hora del miércoles, fue el primero desde esa guerra.
En un mensaje en X, Araghchi sostuvo que Irán entra en la diplomacia “con los ojos abiertos” y con una “memoria firme del año pasado”. Aseguró que su delegación participa de buena fe y que mantiene sus derechos. También afirmó que los compromisos deben cumplirse y que un acuerdo duradero exige igualdad de condiciones, respeto mutuo e interés mutuo. Presentó esos puntos como requisitos, no como retórica, antes de que comenzara el intercambio indirecto.

Tras la guerra, Teherán dijo que su trabajo de enriquecimiento de uranio se ha detenido, aunque el alcance de esa pausa sigue en debate. El liderazgo iraní teme que Donald Trump ejecute amenazas de atacar Irán, con fuerzas navales estadounidenses cerca del país. Grupos de derechos humanos verificaron miles de muertes tras la represión. Karoline Leavitt afirmó que Trump evalúa un acuerdo y advirtió sobre “cosas malas” si no hay acuerdo.
Riesgo de escalada militar por misiles y presión naval en el Golfo
Funcionarios estadounidenses como Rubio sostienen que la teocracia iraní vive su punto más débil desde la Revolución Islámica de 1979. En la región operan el portaaviones USS Abraham Lincoln, otros buques de guerra y más cazas, lo que ofrece a Estados Unidos potencia militar. Sin embargo, no es seguro que ataques basten para cambiar el comportamiento iraní o para derribar al gobierno. Países árabes del Golfo temen una guerra regional.
Esa amenaza ya pareció concreta: fuerzas estadounidenses derribaron un dron iraní cerca del Lincoln e Irán intentó detener un buque con bandera estadounidense en el estrecho de Ormuz. Teherán advirtió de una respuesta dura ante cualquier ataque militar. También amenazó con atacar a Israel y a objetivos estadounidenses, y avisó a países vecinos que alojan bases de Estados Unidos de que podrían quedar en la línea de fuego, si se ven implicados en una ofensiva.

Edmund Fitton-Brown, investigador sénior de Foundation for Defense of Democracies, dijo que ve difícil que Irán ceda lo suficiente para que Estados Unidos afirme un avance creíble, y señaló que la opción militar podría prevalecer. En Mascate, los negociadores chocaron con la línea roja iraní sobre su programa de misiles. En junio, Irán lanzó cientos de misiles balísticos contra ciudades israelíes y causó 32 muertes, además de miles de heridos.
Funcionarios iraníes dijeron a Reuters que Teherán ofreció “flexibilidad” sobre el enriquecimiento de uranio: entrega de 400 kilogramos de uranio altamente enriquecido y opción de enriquecimiento cero bajo un consorcio. A la vez, Irán sostuvo que su derecho a enriquecer uranio no es negociable. Irán niega buscar armas nucleares, pero elevó niveles de enriquecimiento y amplió misiles. Su influencia regional cayó tras golpes contra el “Eje de la Resistencia” y la salida de Bashar al-Assad.
