El director ejecutivo de Irancell, segundo mayor operador móvil de Irán, perdió el cargo tras incumplir la orden estatal de cerrar internet durante el aumento de protestas contra el régimen. La agencia iraní Fars indicó que la decisión respondió a la desobediencia frente a la medida gubernamental.
Irán interrumpió todas las comunicaciones el 8 de enero sin aviso previo, en paralelo al fortalecimiento de los llamados a movilizaciones contra el gobierno. Las manifestaciones surgieron primero por una crisis económica y luego escalaron, lo que motivó la suspensión general del acceso nacional digital.
Desde entonces, conectarse a internet resultó casi imposible en el país. Este jueves comenzaron alivios parciales para determinados servicios extranjeros, entre ellos Google, aunque las restricciones siguieron vigentes de forma amplia y el control estatal permaneció como la regla dominante para usuarios comunes y empresas locales.
“Alireza Rafiei fue removido del cargo de director ejecutivo de la empresa después de aproximadamente un año de actividad”, informa Fars. El medio precisó que la salida se produjo tras incumplir directivas oficiales vinculadas a la aplicación de políticas sobre restricción de acceso en crisis.
“Las instituciones pertinentes decidieron destituir al director ejecutivo de Irancell, citando el ‘incumplimiento de las normas anunciadas en situaciones de crisis’”, añade Fars. La agencia sostuvo que la empresa desobedeció órdenes de organismos decisorios al aplicar las políticas anunciadas respecto a la restricción del acceso a internet.
Las autoridades iraníes comunicaron planes para restablecer internet “de manera gradual”. Irancell, fundada en 2005, sostiene que posee 70 millones de suscriptores y figura como el segundo operador móvil del país, con una amplia presencia comercial y cobertura nacional según datos difundidos por la propia compañía.
