Washington apuntó directamente a tres altos funcionarios iraníes por su implicación en el secuestro y la muerte del ex agente del FBI Robert Levinson. Las sanciones recaen sobre Reza Amiri Moghadam, Gholamhossein Mohammadnia y Taqi Daneshvar, miembros del Ministerio de Inteligencia y Seguridad de Irán.
El Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado confirmaron que los tres operativos participaron en la captura, detención y muerte de Levinson, así como en el encubrimiento del crimen. Levinson desapareció en 2007 tras viajar a una isla iraní en busca de información, aunque más tarde se reveló que estaba vinculado a una operación no autorizada de la CIA.
Con esta acción, toda propiedad de los sancionados bajo jurisdicción estadounidense queda congelada, y se prohíbe a ciudadanos de EE. UU. entablar cualquier relación comercial con ellos. Además, personas extranjeras podrían enfrentar sanciones si interactúan con los implicados.
“El trato de Irán al señor Levinson sigue siendo una plaga en el ya sombrío historial de abusos de los derechos humanos de Irán”, declaró Scott Bessent, secretario del Tesoro. Aseguró también que el gobierno estadounidense continuará presionando para que los responsables enfrenten consecuencias.
Las medidas se basan en una orden ejecutiva firmada por el expresidente Joe Biden, diseñada para castigar a quienes toman rehenes con fines políticos o financieros. En 2020, Estados Unidos ya había sancionado a otros dos oficiales iraníes por su vinculación con el caso.
La desaparición de Levinson, que en su momento se presentó como un viaje personal, se transformó en un escándalo internacional cuando surgió que operaba bajo una misión encubierta para obtener inteligencia sobre Irán.