La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán difundió una declaración en la que sostuvo que atacó al portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln en el Golfo, después de los golpes precisos de Estados Unidos e Israel contra el régimen teocrático de Teherán que mataron al líder supremo Alí Jamenei. Medios controlados por el régimen divulgaron el comunicado.
En ese mensaje, el cuerpo militar afirmó que cuatro misiles balísticos alcanzaron el buque y lanzó una amenaza al señalar que la tierra y el mar se convertirán en el cementerio de los agresores terroristas. La versión no cuenta con comprobación independiente de fuentes estadounidenses o israelíes.
Además, diversos reportes describen la afirmación como propaganda no confirmada, orientada a elevar la moral interna del régimen en un contexto de reveses militares. Frente a esa narrativa, el Departamento de Defensa de Estados Unidos indicó que el USS Abraham Lincoln no registra daños y calificó la declaración iraní como infundada.
El USS Abraham Lincoln es un portaaviones de la clase Nimitz con base en San Diego y se encuentra desplegado en el mar Arábigo para operaciones conjuntas con Israel. Imágenes satelitales verificadas situaron al buque frente a la costa de Omán a mediados de febrero, bajo cobertura de sistemas avanzados de defensa antimisiles.
