Un “consejo militar” integrado por altos mandos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán ejerce el control de facto del país, ha vetado nombramientos impulsados por el presidente Masoud Pezeshkian y mantiene aislado a Mojtaba Jamenei del jefe del Ejecutivo, según fuentes citadas por el medio disidente Iran International.
De acuerdo con esa información, el jefe del CGRI, Ahmad Vahidi, rechazó a todos los candidatos propuestos por Pezeshkian para ocupar el Ministerio de Inteligencia, vacante después de que Israel mató a comienzos de este mes al ministro Esmaeil Khatib. Las mismas fuentes sostienen que el presidente atraviesa ahora un “estancamiento político total”.
La situación se desarrolla mientras Mojtaba Jamenei no ha reaparecido públicamente desde su nombramiento como Líder Supremo tras la muerte de su padre, Alí Jamenei, en la primera oleada de bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, lanzada el 28 de febrero. Según los reportes, también habría resultado herido.
En el sistema iraní, los presidentes suelen presentar candidatos a cargos clave después de obtener la aprobación de seguridad del Líder Supremo, que conserva la decisión final en los asuntos de Estado. Sin embargo, Iran International asegura que el consejo del CGRI levantó un “cordón de seguridad” en torno a Mojtaba Jamenei e impidió cualquier contacto con Pezeshkian, pese a las reiteradas solicitudes del mandatario, que no obtuvieron respuesta.
El medio también sostiene que ese órgano militar bloqueó el envío al Líder Supremo de informes oficiales sobre la situación interna del país y asumió en los hechos el control del mecanismo de toma de decisiones del Estado.
Según las fuentes citadas, el CGRI además impulsa la salida de Ali Asghar Hejazi de la oficina del Líder Supremo. Hejazi, asesor de alto rango de Alí Jamenei, se había opuesto de forma expresa a la designación de Mojtaba Jamenei.
Esas mismas fuentes afirman que Hejazi advirtió que el nuevo Líder Supremo no estaba calificado para el cargo, que su nombramiento colocaría al país bajo control total del CGRI y que una sucesión hereditaria chocaba con los principios de Alí Jamenei.
