El embajador de Irán en el Líbano, Mohammad Reza Sheibani, no abandonará el país pese a haber sido declarado persona non grata y a que las autoridades libanesas le habían dado de plazo hasta hoy para marcharse, informó a AFP una fuente diplomática iraní.
“El embajador no abandonará el Líbano, de acuerdo con los deseos del presidente del Parlamento, Nabih Berri, y de Hezbolá”, dijo la fuente, que habló bajo condición de anonimato.
La decisión de Beirut había sido comunicada el martes por el Ministerio de Asuntos Exteriores, que acusó al enviado de Teherán de realizar declaraciones que “interfieren en la política interna del Líbano”.
La expulsión provocó rechazo entre los aliados locales de Irán. Hezbolá denunció la medida, mientras que Amal, el partido de Berri, se sumó a los ministros del movimiento chií para boicotear la sesión del Consejo de Ministros de la semana pasada en señal de protesta.
La orden contra Sheibani se produjo en medio de una escalada de medidas adoptadas por las autoridades libanesas desde que Hezbolá inició una nueva guerra con Israel el 2 de marzo.
En ese contexto, las autoridades libanesas prohibieron las actividades militares y de seguridad de Hezbolá, el único grupo armado no estatal del país y aliado cercano de Irán. También vetaron la presencia y las operaciones de la Guardia Revolucionaria iraní, a la que el primer ministro Nawaf Salam acusó de dirigir las operaciones de Hezbolá contra Israel.
El ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, calificó la expulsión de “una decisión valiente”.
