El fiscal general de Irán avaló protestas económicas legítimas, pero advirtió que cualquier intento de generar inseguridad recibirá una respuesta legal firme del Estado.
Fiscalía valida protesta económica y promete respuesta ante la violencia
El fiscal general de Irán afirmó que las movilizaciones por la economía resultan legítimas y distinguió con énfasis entre reclamos y violencia tras varios días de tensión en Teherán y otras ciudades. Señaló que el malestar por el costo de vida forma parte de lo esperable y que las protestas pacíficas por el sustento integran realidades sociales comprensibles. Con ese mensaje, el jefe del Ministerio Público buscó legitimar el marco de la protesta de carácter económico.
También alertó sobre maniobras destinadas a generar inseguridad o a destruir bienes públicos. Advirtió que cualquier intento de convertir las protestas económicas en una herramienta de desorden, de ataque a la propiedad pública o de ejecución de escenarios diseñados desde el exterior se encontrará con una respuesta legal, proporcionada y decisiva. Subrayó así que la legitimidad del reclamo no habilita episodios de violencia ni prácticas que busquen crear una situación de inestabilidad en el país.
Las concentraciones surgieron de forma espontánea por el enojo ante el estancamiento de la economía iraní y una hiperinflación desbocada. El domingo comenzaron en el mayor mercado de teléfonos móviles de Teherán, donde numerosos comerciantes bajaron las persianas y cerraron para expresar la pérdida del poder adquisitivo. Esa acción evidenció la presión de los precios sobre los ingresos y marcó el punto de partida de un ciclo de reclamos con epicentro comercial.

Desde ese punto, el movimiento ganó fuerza y sumó nuevos focos. El martes, estudiantes de diez universidades de la capital y de otras ciudades se incorporaron a las protestas, incluso en centros académicos considerados entre los más prestigiosos de Irán. Reportes difundidos por medios locales y estatales dieron cuenta de esa ampliación y señalaron una agenda de reclamos vinculada con el deterioro del poder de compra y con la continuidad de la presión inflacionaria.
Datos clave de las protestas y del frente económico
- Inflación cercana al 40 por ciento, según analistas.
- El dólar se negoció a 1,38 millones de riales; en 2022 valía 430.000.
- Renuncia de Mohammad Reza Farzin y designación de Abdolnasser Hemmati.
- Cierre del mayor mercado de teléfonos móviles y adhesión de diez universidades.
- Feriado bancario, cierre de escuelas y organismos y clases en línea la próxima semana.
Feriado bancario y alcance de las movilizaciones en el centro de Teherán
Las manifestaciones mantuvieron una asistencia reducida y se concentraron sobre todo en el centro de Teherán. En otros barrios de la metrópolis, con una población cercana a los diez millones de habitantes, el comercio abrió con normalidad y no registró interrupciones, en contraste con las zonas aledañas a los bazares. Esa disparidad reflejó una dinámica focalizada, con epicentro urbano limitado, y dejó al margen a gran parte de la ciudad en términos de movilización y visibilidad.
A primera hora del miércoles, las calles de la capital mostraron calma y un tránsito menor al habitual, caótico y asfixiante. El cambio coincidió con el anuncio oficial de un feriado bancario comunicado con apenas un día de anticipación, medida que redujo de modo visible el movimiento en avenidas y estaciones de metro. La decisión marcó el pulso de la jornada y condicionó los desplazamientos en áreas céntricas de la ciudad.

Las escuelas, los bancos y los organismos públicos permanecieron cerrados. Funcionarios sostuvieron que la orden respondió al frío y a la necesidad de ahorrar energía. La medida alteró la rutina administrativa y financiera y dejó sin atención presencial a gran parte de la población durante toda la jornada. El alcance del cierre afectó trámites cotidianos y operaciones esenciales, con impactos logísticos que se sumaron a la inquietud provocada por la carestía y por la incertidumbre económica.
Las universidades Beheshti y Allameh Tabataba’i, referentes académicos de la capital, informaron que dictarán clases en línea durante toda la próxima semana con el mismo argumento climático, según la agencia estatal IRNA. Teherán registró máximas diurnas de un solo dígito bajo, un comportamiento habitual en la temporada de acuerdo con el parte meteorológico difundido. Al mismo tiempo, las autoridades evitaron relacionar el feriado bancario con las protestas actualmente en curso.
Relevo en el banco central y presión del tipo de cambio y precios
Las autoridades evitaron vincular el feriado bancario con las protestas, pero ese mismo miércoles Irán designó a un nuevo gobernador del banco central tras la renuncia de Mohammad Reza Farzin. La salida se produjo después de una caída récord del rial frente al dólar que avivó grandes manifestaciones. El relevo buscó responder a la inestabilidad cambiaria y a la inquietud social derivada de la pérdida de poder de compra y de la aceleración de los precios.
Un despacho de la agencia oficial IRNA indicó que el gabinete del presidente Masoud Pezeshkian eligió a Abdolnasser Hemmati, exministro de Economía, para conducir el Banco Central de la República Islámica de Irán. El nombramiento apuntó a estabilizar la política monetaria en medio de la tensión social y a ordenar la respuesta institucional frente a la depreciación del rial y al deterioro del poder adquisitivo, que activaron el malestar ciudadano.

Analistas atribuyeron el malestar a una inflación cercana al 40 por ciento. El miércoles, el dólar se negoció a 1,38 millones de riales, lejos de los 430.000 que se vieron al asumir Farzin en 2022. La depreciación amplió brechas en los precios internos y alimentó un proceso de encarecimiento que se reflejó en góndolas y servicios, con impacto inmediato en los ingresos de familias y en la estructura de costos de comercios y proveedores.
La portavoz gubernamental, Fatemeh Mohajerani, escribió en X que Hemmati centrará su agenda en frenar la inflación y fortalecer la moneda. También priorizará correcciones en la administración bancaria, con énfasis en la mala gestión de las entidades. Hemmati, de sesenta y ocho años, ocupó antes el Ministerio de Asuntos Económicos y Financieros bajo Pezeshkian y el parlamento lo destituyó en marzo por presunta mala gestión, hecho que reabrió el debate político.
Contexto de sanciones, acuerdo nuclear y oleadas previas de protestas
Una combinación de una caída veloz del tipo de cambio y de presión inflacionaria elevó el costo de los alimentos y de otras necesidades diarias. Esa subida apretó presupuestos familiares golpeados por sanciones occidentales impuestas a Irán por su programa nuclear, y comerciantes y consumidores reportaron dificultades para cubrir gastos básicos. Las previsiones apuntaron a un repunte adicional de la inflación tras un ajuste del precio de la gasolina aplicado en las últimas semanas.
El rial valía cerca de treinta y dos mil por dólar cuando se firmó el acuerdo nuclear de 2015, que levantó sanciones internacionales a cambio de controles estrictos sobre el programa iraní. Ese pacto se deshizo tras la retirada unilateral del presidente estadounidense Donald Trump en 2018, durante su primer mandato, hecho que restauró presiones externas y afectó de manera directa el frente financiero y las expectativas sobre la economía local.

Potencias occidentales e Israel sostienen que Irán busca obtener armas nucleares, afirmación que Teherán rechaza. Pese a la negativa, el país enriqueció uranio a niveles que suponen un corto paso técnico hacia grado armamentístico. El organismo de control nuclear de la ONU indicó que esas cifras no tienen uso civil, lo que aumentó cuestionamientos internacionales y agregó presión sobre el contexto económico ya debilitado por la inflación y por la depreciación del rial.
Irán vivió oleadas de protestas en todo el territorio, aunque las movilizaciones actuales no alcanzaron la magnitud del gran estallido de 2022. Ese episodio se disparó tras la muerte bajo custodia de Mahsa Amini y se extendió por numerosas provincias con una intensidad mayor. Murieron varios cientos de personas, incluidas decenas de miembros de las fuerzas de seguridad. En 2019 surgieron protestas generalizadas por un fuerte incremento del precio de la gasolina.
