Los países del G7 afirman estar “profundamente alarmados por el elevado número de muertos y heridos” que se han registrado en la represión de las protestas en Irán y se muestran dispuestos a imponer más sanciones si la violencia continúa.
“Los miembros del G7 siguen dispuestos a imponer medidas restrictivas adicionales si Irán continúa reprimiendo las protestas y la disidencia en violación de las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos”, afirman en una declaración conjunta los ministros de Asuntos Exteriores de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos, así como el alto representante de la Unión Europea.
