El Mossad, con apoyo de agencias africanas, impidió que la Guardia Revolucionaria Iraní (CGRI) ejecutara ataques contra representaciones diplomáticas israelíes en Senegal y Uganda, según reveló la red opositora iraní Iran International.
El informe detalla que la Fuerza Quds del CGRI coordinó la operación mediante una red de intermediarios compuesta por ciudadanos paquistaníes y bangladesíes radicados en Irán, junto a colaboradores africanos reclutados en plataformas digitales.
Los reclutas recibieron órdenes de observar embajadas israelíes, registrar imágenes de los posibles blancos, adquirir armas cortas y granadas occidentales, y ejecutar los atentados a cambio de una remuneración mínima.
El centro de la conspiración lo ocupaba Zahid Jawad, ciudadano paquistaní residente en Irán, bajo la supervisión de tres oficiales de la Fuerza Quds. Jawad y un socio controlaron a decenas de miembros distribuidos en varios países africanos. Parte de los agentes locales fueron capturados y confesaron haber actuado por instrucciones iraníes.
La operación se frustró tras una labor de inteligencia conjunta que permitió las detenciones y la disolución de la célula antes de que pudiera concretar sus planes de ataque, según el reporte.
El caso se suma a otros intentos fallidos de la Fuerza Quds en África, como los complots descubiertos en el Congo en 2022 y en Sudáfrica en 2020. Autoridades de seguridad israelíes y africanas sostienen que Irán mantiene su estrategia de atacar intereses israelíes en el extranjero, aunque aseguran que estos intentos son neutralizados en fases tempranas.
