Nueva Zelanda cerró “temporalmente” su embajada en Teherán y trasladó las operaciones consulares a Ankara (Turquía), según informaron el viernes fuentes oficiales en Wellington.
De acuerdo con un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Nueva Zelanda, todo el personal diplomático neozelandés abandonó Irán ayer, jueves, en vuelos comerciales.
La decisión se adoptó tras las declaraciones del jueves del ministro de Asuntos Exteriores, Winston Peters, quien afirmó que su Gobierno estaba consternado por la escalada de violencia y represión en Irán. En X, Peters señaló: “Condenamos la brutal represión llevada a cabo por las fuerzas de seguridad iraníes, incluido el asesinato de manifestantes”.
En este contexto, el Ministerio reiteró la recomendación oficial de que los neozelandeses eviten viajar a Irán y, si ya se encuentran allí, abandonen el país de inmediato. Además, advirtió de que la capacidad del Gobierno neozelandés para proporcionar ayuda consular a sus ciudadanos en Irán es extremadamente limitada.
