Irán planteó a Estados Unidos un plan de 10 puntos para poner fin a la guerra que exige el reconocimiento de su programa de enriquecimiento de uranio y el levantamiento de todas las sanciones primarias y secundarias impuestas por Washington.
La propuesta, trasladada por mediadores en Pakistán y difundida por medios estatales iraníes, fue presentada por la República Islámica como una victoria. En un comunicado, el país sostuvo que el acuerdo requeriría “el control iraní continuado sobre el estrecho de Ormuz, la aceptación del enriquecimiento y el levantamiento de todas las sanciones primarias y secundarias”.
Entre las condiciones incluidas también figuran la retirada de las fuerzas estadounidenses de Oriente Medio, el cese de los ataques contra Irán y sus aliados, la liberación de activos iraníes congelados y la aprobación de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que convierta en vinculante cualquier entendimiento alcanzado.
“Cabe señalar que la adopción de tal resolución hará que todos estos acuerdos sean vinculantes conforme al derecho internacional y constituirá una importante victoria diplomática para la nación iraní”, afirmó el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní.
Uno de los puntos centrales del plan es la ampliación del control iraní sobre el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial y que, desde el inicio de la guerra hace cinco semanas, ha quedado de hecho cerrada al tráfico marítimo.
La presentación de la iniciativa se conoció después de una gestión de última hora de Pakistán para evitar ataques masivos de Estados Unidos contra Irán. En ese contexto, Donald Trump había advertido que “toda una civilización morirá esta noche” si no se lograba un acuerdo.
Sin embargo, unos 90 minutos antes del plazo fijado, el presidente estadounidense comunicó que Washington había recibido la propuesta iraní y que parecía una “base viable sobre la que negociar”.
Consultada sobre el alcance de esa definición, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, respondió: “Las palabras del presidente Trump hablan por sí solas: esta es una base viable para negociar, y esas negociaciones continuarán”.
Leavitt añadió en otro comunicado: “La verdad es que el presidente Trump y nuestro poderoso ejército consiguieron que Irán aceptara la reapertura del estrecho de Ormuz, y las negociaciones continuarán”.