El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, aseguró que en los últimos días no habló con el enviado especial estadounidense Steve Witkoff ni pidió abrir negociaciones, según recogieron los medios estatales. En ese contexto, precisó que la posición iraní sobre las conversaciones se mantiene sin cambios.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó ayer que otra “armada” se dirige hacia Irán y expresó que espera que Teherán alcance un acuerdo con Washington. Sus declaraciones se produjeron mientras aumentaba la tensión entre ambos países en la región.
Estados Unidos añadió recursos militares en el Golfo después de las protestas nacionales en Irán, que desembocaron en la represión más sangrienta del país desde la Revolución Islámica de 1979. Ese refuerzo militar se enmarcó en un escenario de creciente presión y mensajes cruzados entre las capitales.
“No ha habido ningún contacto entre Witkoff y yo en los últimos días y no hemos solicitado ninguna negociación”, declaró Araghchi a los medios estatales, al tiempo que indicó que varios intermediarios estaban “manteniendo consultas” y en contacto con Teherán para trasladar mensajes y sostener interlocución indirecta.
“Nuestra postura es clara: las negociaciones no van de la mano de las amenazas y las conversaciones solo pueden tener lugar cuando ya no hay amenazas ni exigencias excesivas”. Con esa afirmación, Araghchi vinculó cualquier diálogo a la ausencia de presiones y a condiciones que consideró aceptables.
En paralelo, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, dijo ayer al príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman, que Teherán acoge con satisfacción cualquier proceso, dentro del marco del derecho internacional, que evite la guerra y preserve la estabilidad regional.
