Los ataques de Irán contra el transporte marítimo en la región y sus exigencias de hasta dos millones de dólares por cruzar la estrecha boca del Golfo Pérsico han generado un fuerte estrangulamiento en una de las rutas marítimas más vitales del planeta.
Ante esa situación, la agencia estatal de noticias iraní IRNA informó que el diplomático Kazem Gharibabadi prepara una propuesta para establecer un monitoreo conjunto de la zona con Omán.
La iniciativa está “destinada a facilitar y garantizar el paso seguro y proporcionar mejores servicios a los buques que transiten por esta ruta”.
No está claro qué implicaría exactamente la propuesta ni qué mecanismos concretos incluiría. Omán no la ha reconocido hasta el momento.
El estrecho atraviesa aguas territoriales iraníes y omaníes, pero se considera una vía navegable internacional que debe permitir el libre paso de los buques.
“Naturalmente, cuando enfrentamos un acto de agresión, la navegación se encuentra con problemas graves, y esto es el resultado del acto agresivo”, afirmó Gharibabadi. “Actualmente estamos en guerra y no podemos esperar que las reglas de preguerra rijan las condiciones de guerra”.