La división de inteligencia de la Guardia Revolucionaria de Irán informó la detención de un extranjero acusado de espiar para Israel, según la agencia semioficial Tasnim.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre, impulsadas por el alza de la inflación, y adquirieron un cariz político con reclamos contra el régimen clerical. Las autoridades iraníes atribuyen la agitación a Estados Unidos e Israel y sostienen que ambos países alientan los disturbios internos.
