Irán ha lanzado alrededor de 300 misiles balísticos contra Israel desde el inicio de la guerra, en una ofensiva cuya frecuencia ha bajado de forma sostenida con el paso de los días.
El 28 de febrero, primer día del conflicto tras los ataques de Israel y Estados Unidos contra territorio iraní, fueron disparados unos 90 misiles balísticos contra Israel. Un día después, la cifra cayó a cerca de 60.
En los seis días siguientes, Irán lanzó aproximadamente 20 misiles por jornada en varias salvas, cada una compuesta por un número reducido de proyectiles.
El domingo y el lunes, los ataques se redujeron aún más, con menos de 20 misiles por día, también en salvas pequeñas o mediante disparos aislados.
Durante la guerra, Irán también ha lanzado cientos de misiles balísticos adicionales contra otros países de Oriente Medio.
Las Fuerzas de Defensa de Israel aseguran que hasta ahora han destruido o inutilizado más de 300 lanzadores iraníes de misiles balísticos. Según esas cifras, esa cantidad equivale a cerca del 65 % del total del arsenal de lanzamiento de Irán.
Al comienzo de la guerra, se estimaba que Irán contaba con unas 2.500 unidades en su arsenal de misiles balísticos. Por ahora no está claro cuántos conserva.
En paralelo, Hezbolá ha disparado cientos de cohetes desde Líbano durante el conflicto, aunque no todos cruzaron la frontera hacia Israel.
