Teherán advirtió que replicará un ataque estadounidense con golpes contra Israel y bases de EE. UU.; Israel mantiene alerta máxima.
Escalada y reacción oficial en Irán e Israel el 11 de enero de 2026
El 11 de enero de 2026, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó que cualquier ataque militar de Estados Unidos recibiría represalias contra Israel y contra bases estadounidenses en la región. La advertencia se difundió en medio de protestas en Irán iniciadas a finales de diciembre. En ese entorno, el Gobierno israelí sostuvo un nivel de alerta elevado ante la posibilidad de una escalada vinculada a una intervención estadounidense y reforzó la vigilancia.
El alto mando militar israelí definió la crisis como un asunto interno iraní y evitó presentarla como un conflicto abierto. Sin embargo, las fuerzas de defensa mantuvieron listos los sistemas contra amenazas de misiles y aplicaron protocolos que ya figuran en escaladas previas. La respuesta institucional consistió en sostener el estado de alerta reforzado sin anunciar medidas de protección civil extraordinarias, con evaluaciones de inteligencia continuas y disposición para actuar con fuerza si resultara necesario.
Las autoridades israelíes anunciaron un seguimiento constante de la evolución de las protestas en Irán, iniciadas a finales de diciembre, y confirmaron reuniones de evaluación con los servicios de seguridad. Los responsables gubernamentales reforzaron la vigilancia en fronteras y centros sensibles sin difundir nuevas directrices de defensa civil. En paralelo, comunicaron que cualquier amenaza que supere los umbrales previstos recibirá respuesta inmediata con medios militares, de acuerdo con protocolos de actuación aplicados en coyunturas anteriores.

Las advertencias públicas iraníes describieron a Israel y a instalaciones militares estadounidenses como objetivos legítimos si un ataque afecta su territorio. En respuesta, las instituciones israelíes comunicaron que priorizan la contención y el control de daños, con coordinación de inteligencia y mandos operativos. Aun así, los responsables militares aclararon que actuarán con fuerza en caso de necesidad y que los sistemas defensivos permanecen activos para enfrentar amenazas que surjan sin aviso previo.
Puntos clave sobre Kheibar y el precedente de 2025
- Presentación pública del Kheibar el 25 de mayo de 2023.
- Alcance nominal de 2.000 kilómetros y ojiva cercana a 1,5 toneladas.
- Diferencia con Kheibar Shekan: combustible sólido y alcance de unos 1.450 kilómetros.
- En 2025, informes situaron entre 500 y 550 misiles balísticos iraníes contra Israel.
- Evaluaciones israelíes elevaron el total a más de 600 misiles en esa campaña.
Kheibar en la doctrina iraní y diferencias con otros misiles regionales
El Kheibar designa la cuarta generación del Khorramshahr y apareció en público el 25 de mayo de 2023. Datos difundidos por medios oficiales y reproducidos por agencias internacionales asignan un alcance de 2.000 kilómetros y una ojiva de aproximadamente 1,5 toneladas. Fuentes iraníes remarcaron una reducción de los tiempos de preparación y de lanzamiento frente a versiones previas de combustible líquido, con énfasis en un ciclo operativo corto dentro de las capacidades balísticas de alcance medio.
El programa balístico iraní aparece descrito por Teherán como eje de disuasión y por balances técnicos como el mayor de la región por número de misiles. Sus familias cubren distancias cortas y rangos medios capaces de alcanzar Israel desde territorio iraní. Dentro de ese conjunto, referencias internacionales ubican al Kheibar junto con Emad o Sejjil, con diferencias notables de combustible y de plataforma que condicionan ritmos de despliegue y modos de empleo.

La terminología oficial generó confusión en ocasiones, por lo que conviene distinguir el Kheibar del linaje Khorramshahr del Kheibar Shekan. Este último se presentó en 2022 como misil de combustible sólido con un alcance cercano a 1.450 kilómetros. Aunque ambos comparten una alusión nominal, pertenecen a familias y tecnologías distintas: el primero transporta cargas útiles grandes con combustible líquido, y el segundo prioriza motores sólidos y mayor movilidad operativa en campo.
Fuentes oficiales iraníes y reseñas técnicas internacionales ubican la masa de la ojiva del Kheibar en torno a 1,5 toneladas. Publicaciones especializadas y centros de estudio israelíes citaron afirmaciones de medios iraníes sobre configuraciones con cargas separables o submuniciones destinadas a ampliar el área de destrucción. Esas descripciones no hablan de vehículos de reentrada independientes con objetivos separados, sino de cabezas capaces de dispersar múltiples elementos explosivos sobre una misma zona.
Precedente de 2025 y alcance operativo del Kheibar en la región actual
En junio de 2025, durante una guerra de doce días posterior a ataques contra instalaciones estratégicas iraníes, centros de análisis militares consolidaron informes que situaron entre 500 y 550 los misiles balísticos lanzados por Irán contra Israel. Medios especializados citaron evaluaciones de las Fuerzas de Defensa de Israel que elevaron el total a más de 600, con alrededor de 500 que alcanzaron el territorio israelí, además de más de un millar de aeronaves no tripuladas.

Esa campaña incluyó días con salvas concentradas que saturaron temporalmente varias capas de defensa israelíes y dejó episodios con restos de interceptores y componentes de carga sobre zonas urbanas. Informaciones atribuidas a agencias iraníes y reproducidas por medios regionales afirmaron que el volumen total de misiles superó los 500 desde el inicio de las hostilidades. Publicaciones con seguimiento cotidiano de la guerra recogieron la misma cifra en recuentos sucesivos diarios.
En paralelo, Israel sostuvo un dispositivo defensivo que combinó sistemas de interceptación de corto, medio y gran alcance con medidas de protección civil. Al cierre de la campaña, balances preliminares israelíes enumeraron impactos en áreas edificadas, daños en viviendas e infraestructuras y desplazamientos internos. Esos datos complementaron cifras sobre intercepciones y caídas en campo abierto, dentro de una evaluación más amplia sobre la eficacia de capas superpuestas frente a salvas múltiples y sostenidas.
La situación de enero de 2026 parte de esas capacidades y de mensajes públicos opuestos. Irán reiteró que atacará Israel y bases de Estados Unidos si su territorio recibe un ataque. Israel mantuvo alerta reforzada, con evaluación de inteligencia y disposición para reaccionar con fuerza. El Kheibar, con alcance nominal de 2.000 kilómetros y preparación acotada, opera junto a vectores de combustible sólido y líquido, combinación que complica la previsión de perfiles y patrones de lanzamiento.
