Irán transfirió cientos de millones de dólares a Hezbolá a través de Dubái mediante casas de cambio e intermediarios que usan hawala para mover fondos
Estructura de transferencias y uso de hawala desde Dubái hacia Líbano
Irán transfirió al grupo libanés Hezbolá cientos de millones de dólares en el último año a través de Dubái, con casas de cambio y empresas que canalizan ingresos de la venta de petróleo y liquidan pagos por el sistema informal de transferencias conocido como hawala. Emiratos Árabes Unidos afirma cooperación con socios internacionales para impedir usos ilícitos de su territorio, y autoridades de Estados Unidos muestran preocupación por rutas adicionales con paso por Turquía e Irak.
Documentos y comunicados oficiales de Estados Unidos señalan que la financiación llegó a través de compañías de cambio de divisas y otros intermediarios fuera del circuito bancario tradicional. El esquema permitió convertir y mover sumas en efectivo y valores hacia Líbano. El Departamento del Tesoro precisó el 6 de noviembre de 2025 que, desde enero de 2025, la Fuerza Qods del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica transfirió más de $1.000 millones a Hezbolá.
El método central identificado combina la captación de ingresos petroleros bajo sanciones con su distribución por medio de intermediarios en Dubái, que entregan fondos a corresponsales en Líbano mediante hawala. Este sistema opera con redes de agentes que compensan cuentas entre sí sin transferencias bancarias transfronterizas. El Grupo de Acción Financiera describe la hawala y prestadores similares como canales con riesgos específicos de blanqueo y financiación del terrorismo, usados ampliamente en Oriente Medio y Asia meridional.
En el componente técnico, la hawala permite que un pagador deposite fondos en Dubái ante un agente que, con relaciones de confianza, ordena a un asociado en Beirut la entrega del equivalente en efectivo o en divisa al beneficiario. Los agentes compensan cuentas mediante operaciones, entregas en sentido inverso o transferencias en terceros países. El GAFI advierte opacidad y exige supervisión basada en riesgos cuando intervienen efectivo y bienes de alto valor.
Datos clave de montos, fechas y rutas para referencia rápida
- 6 de noviembre de 2025: el Tesoro cuantificó más de $1.000 millones transferidos desde enero de 2025 por la Fuerza Qods hacia Hezbolá.
- 3 de julio de 2025: sanciones a red que compraba y transportaba crudo iraní declarado como petróleo iraquí, e institución financiera controlada por Hezbolá.
- 27 de noviembre de 2024: alto el fuego entre Israel y Hezbolá; mayor control en el Aeropuerto Internacional Rafic Hariri.
- Julio de 2025: circular libanesa que prohíbe vínculos con Al-Qard Al-Hassan a bancos y agentes de bolsa.
- Rutas adicionales bajo vigilancia estadounidense: corredores con paso por Turquía e Irak.
Medidas y sanciones de EAU, Estados Unidos y autoridades libanesas
Un alto cargo de Emiratos Árabes Unidos afirmó que el país aplica medidas para impedir el uso de su jurisdicción en operaciones de blanqueo o de apoyo a organizaciones designadas como terroristas. Durante 2025, las autoridades emiratíes participaron en redes regionales de recuperación de activos e implementaron estrategias de supervisión de riesgos de blanqueo y financiación del terrorismo con participación del sector privado, en coordinación con socios internacionales y en iniciativas de recuperación de activos.
Estados Unidos adoptó medidas de presión en 2024 y 2025 contra operadores vinculados a Hezbolá y a la venta de crudo iraní. En enero de 2024 sancionó entidades en Turquía y Líbano que apoyaban a la red de la Fuerza Qods y de Hezbolá. El 3 de julio de 2025 impuso sanciones a una red empresarial y a institución financiera controlada por Hezbolá; autoridades sostienen que parte de esos flujos termina por vías no bancarias.
En el ámbito interno libanés, la autoridad monetaria emitió en julio de 2025 una circular que prohíbe a bancos y agentes de bolsa mantener relaciones con la entidad asociada a Hezbolá Al-Qard Al-Hassan, que opera fuera del perímetro de supervisión bancaria. Esta disposición se sumó a las sanciones de Estados Unidos impuestas el 15 de mayo de 2025 a directivos y facilitadores de Hezbolá y, en meses posteriores, a miembros de su estructura financiera.
Desde comienzos de 2025, el Departamento del Tesoro encadenó designaciones contra responsables financieros y operadores de casas de cambio vinculados a Hezbolá, a los que atribuye la función de mezclar fondos ilícitos con transacciones lícitas en una economía libanesa con uso del efectivo. El 6 de noviembre de 2025, en sanciones específicas contra tres gestores de transferencias, el Tesoro subrayó el papel de casas de cambio registradas y no registradas en traslados procedentes de petróleo iraní.
Rutas regionales, controles en Beirut y tipologías financieras asociadas
Funcionarios del Golfo indicaron que el mayor uso de Dubái respondió a dos factores: la interrupción de rutas de contrabando en Siria y un control más estricto en el Aeropuerto Internacional Rafic Hariri de Beirut desde el alto el fuego del 27 de noviembre de 2024 entre Israel y Hezbolá. En enero de 2025, fuentes israelíes denunciaron envíos de efectivo en maletas hacia Beirut, lo que originó quejas formales y un incremento de las inspecciones aeroportuarias.
La preocupación de Estados Unidos por rutas con paso por Turquía e Irak se reflejó en gestiones oficiales recientes. El responsable de sanciones financieras, John K. Hurley, visitó Emiratos Árabes Unidos y Turquía, y posteriormente se reunió en Beirut con autoridades libanesas para tratar medidas contra el blanqueo y la financiación del terrorismo. Según funcionarios citados por medios especializados, esas autoridades consideran que por esos corredores circulan fondos con destino a la estructura financiera de Hezbolá.
La mecánica descrita por fuentes de seguridad y documentos de sanciones incluye el uso de empresas de cambio registradas y no registradas, además de redes de mensajería y empresarios con actividad en Dubái. El Tesoro detalló que operadores vinculados a Hezbolá recaudan y convierten montos a través de cambistas libaneses, con entregas en Líbano mediante liquidaciones fuera del sistema bancario formal. Parte de esos recursos se origina en comercialización encubierta de hidrocarburos iraníes.
Tras el alto el fuego del 27 de noviembre de 2024, autoridades libanesas reforzaron controles de entrada para limitar armas y efectivo. Informes y fuentes regionales señalan que viajeros procedentes de Irán llegan con sumas fraccionadas de efectivo o con piezas de joyería dentro del umbral de declaración. Estados Unidos documentó redes de comercio de diamantes, arte y bienes de lujo vinculadas a Nazem Said Ahmad con actividad en Dubái, África austral y Hong Kong.
