El ayatolá Alí Jamenei elevó el nivel de alerta del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica por encima del registrado durante la guerra con Israel del año pasado, indicaron fuentes oficiales a The Telegraph, en un contexto marcado por el decimocuarto día consecutivo de protestas extendidas en todo Irán.
Un alto funcionario iraní explicó al diario británico que “El líder ha ordenado al Sepah [CGRI] que se mantenga en el máximo nivel de preparación, incluso superior al de la guerra de junio”.
Según el mismo funcionario, Jamenei mantiene un vínculo más estrecho con el CGRI que con el ejército o la policía, y considera mínimo el riesgo de deserciones internas, y afirmó: “Ha puesto su destino en manos del CGRI”, frente a otros cuerpos del Estado iraní.
Otras fuentes oficiales señalaron que las denominadas “ciudades misilísticas” subterráneas entraron en funcionamiento como parte de las medidas defensivas, con el objetivo de responder a eventuales amenazas externas y reforzar la capacidad de disuasión del país en distintos puntos estratégicos del territorio nacional iraní actual.
Otro funcionario rechazó un informe difundido a comienzos de la semana que afirmaba que Jamenei planea huir a Moscú ante un levantamiento. La fuente aseguró: “No abandonará Teherán ni siquiera si sobrevuelan B-52”, según el relato ofrecido al mismo diario británico consultado en Londres ayer.
