Las autoridades iraníes dicen haber detenido a miembros de la minoría bahai, a quienes acusaron de haber estado activos en lo que califican de “disturbios”, informó la agencia de noticias Tasnim, tras la ola de protestas masivas contra el gobierno que sacudió al país.
Los bahais, la mayor minoría religiosa no musulmana de Irán, sufren persecución de forma habitual, y la República Islámica ha acusado a sus miembros de ser espías vinculados a Israel.
“Se identificó una red de 32 miembros del culto de espionaje bahai que estuvieron activos en los disturbios y actos de vandalismo, y fueron arrestados 12 agentes principales y 13 fueron citados”, dice el Ministerio de Inteligencia, citado por Tasnim.
Señala que la red estaba activa en todo Irán, incluido la capital, Teherán, y añade que “su principal escondite se encontraba en Mashhad”, en el este.
Irán se vio sacudido por semanas de manifestaciones desencadenadas por la indignación ante las penurias económicas, que estallaron en las mayores protestas contra la República Islámica en más de tres años.
Pero las manifestaciones han remitido tras la represión que, según grupos de derechos humanos, dejó miles de muertos.
Human Rights Watch dijo en 2024 que la “represión sistemática de décadas por parte de las autoridades iraníes contra los bahais… equivale al crimen de lesa humanidad de persecución”.
No está claro cuántos miembros de la minoría permanecen en Irán, pero sus simpatizantes creen que aún podría haber varios cientos de miles.
